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Horde Siege y Versus son una locura: así se juega el multijugador de Gears of War: E-Day
Por Luis Sánchez elLa guerra contra los Locust podría comenzar con un nuevo renacimiento

El anuncio de Gears of War: E-Day nos dejó con reservas, especialmente en torno al movimiento. En el material que XBOX presentó hace algunos meses, los personajes parecían más ágiles que nunca, y eso encendió algunas alarmas, porque existía el temor de que se hubiera sacrificado esa sensación de peso característica de la serie. Después de probarlo, podemos confesar que nuestros miedos eran infundados.
Gracias a una invitación de XBOX y The Coalition, fue que tuvimos acceso anticipado a una versión temprana del componente multijugador. Durante dicha sesión, probamos Horde Siege, la ambiciosa evolución del clásico modo Horda y tuvimos un primer acercamiento a Versus, el apartado competitivo. Solo tenemos una cosa que decir: ¡son brutales! Pero vamos por partes.
E-Day moderniza el movimiento sin sacrificar su identidad
Como mencionamos, el movimiento fue un apartado que hizo sonar una que otra alarma. Afortunadamente, el movimiento de los personaje se siente tan auténtico como siempre. Dicho esto, aunque los soldados COG tienen más opciones de movilidad, todavía se sienten como verdaderos tanques. Son grandes, pesados y su inercia obliga a pensar cada movimiento antes de comprometerse. No puedes correr sin cuidado hacia cualquier punto del escenario y esperar salir ileso. Como siempre, colocarte mal puede provocar que termines hecho pedazos por un disparo de Gnasher de un mugre Locust.
La sensación inicial es muy similar a la de entregas anteriores: soldados robustos que avanzan con pies de plomo, se agazapan detrás de cobertura y abren fuego contra las huestes que se aproximan. La diferencia es que ahora tienen más herramientas para desplazarse, y eso aporta verticalidad y dinamismo sin convertir la experiencia en un juego de acción excesivamente veloz.
Los soldados continúan moviéndose con la contundencia habitual; simplemente tienen una alternativa más para acercarse a una cobertura
Esto quedó claro desde nuestros primeros minutos en Kalona. Estábamos tan condicionados por los juegos anteriores que, cuando queríamos subir a otras zonas, rodeábamos el escenario instintivamente; sin embargo, en Gears of War: E-Day es posible trepar directamente por varias estructuras. Ya no estamos limitados a saltar sobre coberturas medianas; ahora podemos escalar superficies más altas para encontrar nuevas rutas, escapar de una situación peligrosa o conseguir una posición de ventaja.
Parece una modificación sencilla, pero transforma la manera en la que interpretamos los escenarios. Es refrescante descubrir que el movimiento dejó de estar restringido por muchas de las reglas que la franquicia estableció hace casi 2 décadas.
La otra gran novedad es el deslizamiento porque, por supuesto, parece que todo juego posterior a la popularización de esta mecánica en Call of Duty necesita incluirlo. Hasta Battlefield 6 ha sufrido los excesos de esta tendencia. Naturalmente, pensamos lo peor cuando supimos que E-Day también tendría deslizamiento, pero una vez más, nos equivocamos.
El deslizamiento funciona como una herramienta rápida de posicionamiento, pero sin eliminar la sensación de peso. Los soldados continúan moviéndose con la contundencia habitual; simplemente tienen una alternativa más para acercarse a una cobertura, atravesar una zona expuesta o sorprender al enemigo. Nuestra actividad favorita consistió en arremeter con un deslizamiento, Gnasher en mano, y disparar a quemarropa contra un Drone Locust para verlo desaparecer hecho pedazos en una nube rojiza. Es ágil, brutal y, sobre todo, muy satisfactorio.
Verticalidad, destrucción y una ciudad con identidad propia
Estas nuevas posibilidades también se reflejan en el diseño de los niveles. Los escenarios presentan más desniveles, estructuras escalables y espacios que permiten deslizarse, saltar y cambiar de posición constantemente. En lugar de añadir movimientos porque están de moda, The Coalition se enfocó en tratar de construir entornos que realmente aprovechen estas herramientas. Después de jugar por varias horas, quedamos completamente complacidos.
El nivel que pudimos explorar se desarrolla en Kalona, una ciudad industrial que conserva la arquitectura neobizantina característica de Gears of War, pero la combina con la identidad de un viejo poblado obrero estadounidense de la década de 1970. Sus calles, fábricas, restaurantes y estructuras recuerdan a una comunidad de trabajadores. El resultado es visualmente impresionante.

Unreal Engine 5 nos presenta una ciudad sombría, gris y destruida, repleta de detalles que cuentan su historia. Todo indica que el bullicio cotidiano se detuvo de un momento a otro, cuando la Emergencia Locust convirtió un barrio trabajador en el escenario de una masacre. Bares, tiendas, plazas y otros espacios cotidianos permanecen abandonados entre los escombros. Los rincones conservan rastros de la vida que existía antes del ataque, mientras la destrucción revela la crueldad con la que todo terminó.
Es así como Kalona se convierte en un personaje por derecho propio y en uno de los elementos más memorables de nuestra sesión, en lugar de limitarse a ser el fondo de las partidas.
Horde Siege lleva el modo Horda a una escala nunca vista
Después de familiarizarnos con el movimiento, entramos en Horde Siege, la evolución más grande y ambiciosa del popular modo cooperativo. Se trata de una experiencia PvE para 12 jugadores divididos en 3 escuadrones. Todos combaten dentro del extenso mapa urbano de Kalona, pero cada equipo persigue objetivos propios mientras intenta sobrevivir a las fuerzas Locust.
Horde Siege amplía la clásica experiencia de supervivencia de la franquicia con enfrentamientos de mayor escala, amenazas dinámicas y coordinación entre escuadrones. Los equipos deben desplazarse por la ciudad, completar actividades, fortalecerse y adaptarse a una dificultad que aumenta progresivamente.

El mapa es considerablemente más grande que los escenarios tradicionales del modo Horda. No alcanza dimensiones absurdas, pero ir de un extremo a otro tampoco es un paseo por el parque. Cada traslado requiere tiempo y, dependiendo de la situación, puede exponer al equipo a nuevos peligros.
Para adaptarse a diferentes tipos de jugadores, Horde Siege cuenta con 3 configuraciones que determinan la duración y complejidad de las partidas.
Blitz está pensado para sesiones rápidas, con pocas complicaciones y apenas 1 o 2 objetivos. Siege ofrece una experiencia más tradicional, con mayor duración y variedad de actividades. Finalmente, Horde está dirigido a los jugadores experimentados que buscan incursiones más extensas y numerosas oleadas que eliminar.
La premisa básica parece sencilla: completar los objetivos principales, llegar a la zona de extracción y, con un poco de suerte, escapar con vida; sin embargo, la realidad es bastante más complicada.
Sobrevivir tiene un precio
Los objetivos principales son, en términos generales, misiones de defensa. En algunos casos, primero debes completar una serie de pasos, como reunir y ensamblar un RIG, pero todas estas actividades terminan de la misma manera: defendiendo una posición específica contra oleadas inclementes de enemigos. La última oleada suele incluir uno o varios jefes, como Boomers acorazados o Reavers. Superar estas batallas sólo exige potencia de fuego, pero también requiere comunicación, conocimiento del escenario y una buena administración de los recursos.
Curiosamente, completar una defensa también perjudica al equipo. Cada objetivo principal superado añade un Veneno, es decir, un modificador negativo que aumenta la dificultad. Algunos vuelven más resistentes a los enemigos, mientras que otros incrementan el daño que infligen. De esta forma, progresar significa que las siguientes batallas sean todavía más peligrosas.
Galería

Multijugador de Gears of War: E-Day
También hay objetivos secundarios que ofrecen más variedad. Durante nuestra sesión, tuvimos que transportar un núcleo hasta una zona designada, desactivar bombas Locust, eliminar objetivos de oportunidad y sobrevivir durante cierto tiempo, entre otras actividades. Completar estas misiones recompensa al equipo con un Perk de Escuadrón y una pieza de armamento. Los Perks ofrecen efectos positivos, como recuperar salud después de ejecutar una recarga perfecta, lo que puede marcar una diferencia considerable durante los enfrentamientos más difíciles.
Ocasionalmente, también aparece una caja de suministros en el mapa. Estos suministros contienen armamento especializado y, muy pocas veces, aparecen cajas con numerosas piezas necesarias para avanzar en la progresión, e inmediatamente se convierten en un objetivo muy codiciado.
Mientras completas misiones y eliminas enemigos, obtienes energía que puedes gastar en estaciones específicas. En ellas es posible reabastecer municiones y granadas, pero también mejorar los Perks de Escuadrón para potenciar sus efectos. En nuestra experiencia, gastar energía en granadas siempre resultó útil, aunque invertir demasiados recursos en reabastecer la munición no, porque nos impidió subir de nivel al máximo los Perks de Escuadrón. No es necesario jugar mucho para aprender el verdadero valor de cada mejora o descubrir cuáles serán esenciales en los niveles de dificultad más altos.
Todos estos sistemas hacen de Horde Siege una modalidad sumamente dinámica. Siempre existe un motivo para participar en otra actividad, explorar una nueva zona o asumir un riesgo adicional. Cada objetivo puede fortalecer al escuadrón y otorgar piezas valiosas, pero también puede complicar la partida y poner en peligro todo lo conseguido, y eso lo hace divertido y memorable, pero ofrece mucho más.
Tres escuadrones, una misma guerra
Lo que realmente hace la diferencia en Horde Siege respecto a las versiones anteriores del modo es la presencia de otros equipos dentro del mapa. Mientras corres de un objetivo a otro, puedes encontrar a un escuadrón aliado que intenta resistir una oleada. Nada te obliga a detenerte, pero puedes intervenir, ayudarlos a limpiar la zona y continuar tu camino.
También es posible recoger los COG Tags de los jugadores caídos para resucitarlos y permitirles regresar al combate. Estos encuentros dinámicos enriquecen muchísimo la experiencia, pues generan momentos espontáneos de camaradería y heroísmo. En una partida puedes estar concentrado en tus objetivos y, apenas unos minutos después, abandonar momentáneamente tu misión para rescatar a un grupo que está siendo destrozado por los Locust.
Lo único que lamentamos es que, al menos en esta versión, no existan suficientes opciones para interactuar socialmente. Después de que otro escuadrón nos salvó de una situación complicada, quisimos agradecerle con algún gesto o emote, pero no encontramos una manera de hacerlo (salvo por el chat de voz). Puede parecer un detalle menor, pero esta clase de interacciones ayudaría a reforzar todavía más la sensación de estar luchando junto a otros grupos dentro de una batalla mucho más grande.
Horde Siege siempre guarda una pesadilla inesperada
Por supuesto, Horde Siege incluye amenazas que pueden aparecer en el peor momento. Estos eventos especiales reciben el nombre de Invasiones y consisten en ataques masivos que alteran por completo el ritmo de la partida. Por ejemplo, durante una extracción estábamos eliminando Locust con relativa tranquilidad. Todo parecía bajo control, casi como un domingo por la tarde hasta que un Brumak apareció repentinamente.
Nuestra reacción fue inmediata: “¡¿QUÉ DIABLOS?! ¡¿UN BRUMAK?!”
Justamente cuando pensábamos que el mapa ya había revelado todas sus sorpresas, el juego lanzó una criatura enorme contra nosotros y transformó una defensa rutinaria en una lucha desesperada por sobrevivir.
Pero esa no fue la única pesadilla que encontramos. Más adelante presenciamos una invasión de mayor escala que requirió la participación de los 3 escuadrones, pues la amenaza no era poca cosa: un desgraciado Corpser. Apenas logramos salir con vida, pero fue uno de esos momentos caóticos y espectaculares que permanecen en la memoria mucho después de terminar una partida.

Clases, armas y progresión
Gears of War: E-Day permite subir de nivel individualmente cada una de las clases disponibles: Assault, Breacher, Marksman y Medic. Como es de esperar, todas tienen habilidades y propiedades únicas que definen su función dentro del equipo. El Medic, por ejemplo, tiene un dispositivo capaz de sanar y revivir aliados. Otras clases pueden desplegar artefactos que ralentizan a los enemigos o los marcan en la pantalla. Estas herramientas complementan las diferencias de armamento y fomentan que los jugadores trabajen juntos en lugar de actuar como 4 soldados independientes.
Cada clase puede desbloquear Perks para su dispositivo especial y su armadura mediante las piezas obtenidas durante las partidas. Estas mejoras ofrecen bonificaciones, como más resistencia al permanecer detrás de una cobertura, recargas más rápidas y muchas otras ventajas. Las armas también tienen sistemas de personalización propios. Puedes desbloquear miras telescópicas, aditamentos para mejorar la precisión y efectos especiales. Uno de ellos, por ejemplo, permite incendiar a los enemigos después de ejecutar una recarga perfecta.

Sin embargo, el elemento que articula toda esta progresión es la extracción. Las piezas de armamento que encuentras durante una incursión sólo sirven si consigues salir con vida. Si el escuadrón fracasa antes de llegar a la extracción, pierde los componentes recolectados durante la partida. Esto añade tensión a las decisiones. Siempre puedes intentar completar otra actividad para conseguir mejores recompensas, pero hacerlo significa enfrentar a más enemigos y arriesgar todo lo que llevas contigo.
En apariencia, el sistema de progresión ofrece una cantidad adecuada de grindeo. Hay suficientes elementos para motivarte a continuar jugando y perfeccionando cada clase, pero sin convertir la progresión en un martirio, como llegaron a ser las infames tarjetas de Gears 5. Naturalmente, todavía debemos comprobar cómo funciona a largo plazo, pero nuestras primeras impresiones son positivas.
Una evolución prometedora
Horde Siege se siente familiar, pero al mismo tiempo, ofrece situaciones que nunca habíamos vivido dentro de la franquicia. Conserva el peso, la brutalidad y la estructura cooperativa de Gears of War, y también amplía su escala con mapas más abiertos, objetivos dinámicos, progresión persistente y encuentros espontáneos entre escuadrones.
Las nuevas opciones de movimiento tampoco traicionan la identidad de la serie. Los soldados siguen sintiéndose como tanques, sólo que ahora tienen más formas de atravesar el campo de batalla y responder ante los peligros que los rodean.
Nukear jugadores con la gnasher sigue siendo increíblemente satisfactorio; posicionarnos para apoyar a nuestros camaradas con lancers nos llenó de orgullo y cada headshot alimentó nuestra sed de destrucción. Simple y sencillamente: es Gears Of War.
Todavía es pronto para ofrecer un veredicto definitivo, pero Horde Siege fue, sin duda, lo más destacado de nuestra sesión. Si The Coalition consigue equilibrar su dificultad, recompensas y el ritmo de progresión, Gears of War: E-Day podría convertirse en una de las experiencias multijugador más sobresalientes del año.
Y esto fue apenas una parte de lo que pudimos probar, pues también tuvimos la oportunidad de entrar en el campo de batalla competitivo, Versus, y descubrir la manera en que las nuevas mecánicas cambian los enfrentamientos clásicos entre jugadores.
E-Day conserva la esencia brutal de las partidas 4 contra 4
Durante esta vista anticipada tuvimos acceso a 2 mapas: Outpost y Market, así como a 2 modos de juego: Team Deathmatch y Control.
Ambos mapas fluyen bien, con rutas para flanqueos, posiciones ventajosas y entradas alternativas con rotaciones que son posibles gracias a las nuevas habilidades de movimiento que ya detallamos, donde aplican las mismas filosofías de diseño.
Visualmente, son un agasajo, con tintes apropiadamente desaturados para Gears of War e iluminación que contrasta el sol fulminante de Sera con sombras de las estructuras en las arenas de combate listas para que las pintemos con vísceras y extremidades en el festival sangriento que es Versus.
Pero vaya, están viendo todo en pantalla, así que aquí va la pregunta del millón ¿cómo se juega? ¿The Coalition logró evolucionar esta porción de Gears o estamos ante un título que perdió su identidad?

Vamos a soltar la sopa de una vez. Nos la pasamos increíblemente bien durante las sesiones PvP, con una experiencia de alto octanaje que nos disparó la adrenalina al tope, y nos hizo temblar de emoción después de clutchear partidas. Nukear jugadores con la gnasher sigue siendo increíblemente satisfactorio; posicionarnos para apoyar a nuestros camaradas con lancers nos llenó de orgullo y cada headshot alimentó nuestra sed de destrucción. Simple y sencillamente: es Gears Of War.
Puristas del modo versus se alegrarán al saber que nada de lo que platicamos en cuanto a personalización de armas, habilidades o perks en Asedio de la Horda aplican en estas arenas de combate, ya que la estructura de la experiencia multijugador sigue siendo fiel a entregas anteriores. Esto quiere decir que las partidas 4 contra 4 donde todos inician con las mismas herramientas y el control del mapa, pickups y movimiento siguen reinando al momento de conseguir la victoria.
Creemos que la filosofía de diseño detrás de Versus implementada por The Coalition tiene la intención de aligerar un poco el choque cultural que ha plagado la percepción de este modo de juego para jugadores primerizos. Hablamos de entrar en una partida, observar personajes patinando por todos lados y ser destruido para nunca más regresar a la pantalla de búsqueda.

Lo decimos porque, en esta ocasión, hay cambios pequeños en movimiento y sistema de animación que hacen a los personajes un poco más “toscos” durante el combate, y permiten una mejor lectura en el momento de entrar en una pelea en cuartos cercanos. Por ejemplo, cambiar de dirección dejó de ser una acción inmediata porque tu personaje mantiene una especie de inercia y aceleración. Por lo mismo, mecánicas como wallbounce, back A’s, up A’s y wall cancels ahora son mucho más difíciles de ejecutar de manera consistente, ya que requieren más precisión e intención.
Con esto no queremos decir que el juego ahora sea más sencillo, para nada. Un jugador que se tome el tiempo para aprender y dominar estas técnicas de movimiento será una auténtica máquina de destrucción, pero quienes estén del otro lado del barril tendrán más oportunidades de aprovechar errores de su contrincante antes de convertirse en una nube de sangre.
Un Versus prometedor que todavía necesita algunos ajustes
A esto hay que añadir el botón de cambio de hombro que, siendo completamente sinceros, usamos muy poco durante las sesiones de Versus. Vemos su potencial, y no podemos esperar a ver su impacto cuando llegue a tus manos, querido espectador.
Podríamos seguir durante horas hablando del balance entre lancers y gnashers, las armas de poder y una que otra maña en potencia que checamos en el mapa de entrenamiento, pero eso lo dejaremos para la reseña final del juego, porque todo podría cambiar más adelante.
Claro que no todo es miel sobre hojuelas, y mientras entendemos que ésta es una Beta, tenemos una que otra anotación menor que nos gustaría ver en el lanzamiento final de Gears of War: E-Day.

Aunque jugamos en PC, nuestro método de elección para Versus fue un control de XBOX, y notamos la ausencia de personalización de curvas de aceleración de apuntado. Nuestra mejor solución fué mover el slider al máximo, pero aún así, nunca dejamos de sentir un poco de incomodidad con las variaciones de velocidad en el momento de seguir personajes en pantalla. Nos encantaría ver diferentes curvas de aceleración, o una opción para mantener la mira de forma “lineal”.
Asimismo, notamos la falta de otras opciones; por ejemplo, modificar el campo de visión o separar acciones individuales en control como correr, tomar cobertura y slide. Vamos, The Coalition, si jugadores en teclado pueden separar cambiar cada acción, ¿por qué no dar ese mismo poder a controles?
También nos hizo falta un reporte de daño al morir en combate; aunque podemos ver el daño recibido durante un segundo (literalmente), nos gustaría que regresara esta característica. Siempre será frustrante ver el famosísimo 83% en pantalla después de un tiro que jurabas que destruiría a alguien a quemarropa, creemos que sería una gran herramienta para que los jugadores vayan comprendiendo rangos óptimos para ciertas armas o, simplemente, para justificar la falta de habilidad y poder culpar al juego.
Son quejas menores, pero creemos que serían buenas mejoras de calidad de vida para la versión final.
Por si no hemos sido suficientemente claros, estamos muy contentos con la experiencia Versus, y aunque tenemos la sensación de que algunas decisiones de The Coalition serán un poco divisivas, creemos que la dirección que se está tomando con esta porción del juego va por buen camino.
El Día de la Emergencia podría marcar el renacimiento de Gears
Después de varias horas con el multijugador de Gears of War: E-Day, nos queda claro que The Coalition busca modernizar la experiencia sin perder aquello que la convirtió en un referente: personajes pesados, combates brutales, dominio de las coberturas y esa satisfacción incomparable de reducir a un enemigo a una nube de sangre con la Gnasher.
Todavía quedan preguntas por responder. Será necesario comprobar si la progresión de Horde Siege mantiene el interés a largo plazo y cómo reaccionarán los jugadores veteranos a los cambios del competitivo, entre un mar de preguntas. Después de todo, jugamos una versión en desarrollo y muchas cosas pueden cambiar antes del lanzamiento.
Aun con esas reservas, salimos tremendamente emocionados. Gears of War: E-Day se siente fresco, espectacular y, por encima de todo, auténtico. No parece una imitación construida con los recuerdos de la saga, sino una evolución que entiende por qué seguimos regresando a sus campos de batalla.
Si esta versión temprana representa lo que The Coalition prepara, el Día de la Emergencia no sólo contará el inicio de la guerra contra los Locust: también podría marcar el renacimiento de Gears of War. ¿Crees que estamos soñando?
En fin, ¿estás emocionado por jugar Gears of War: E-Day? ¿Ya cuentas los días para probar la Beta? Cuéntanos en los comentarios y te invitamos a mantenerte informado, solo aquí en LEVEL UP.
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