El periodista Axel Christiansen comenzó con los videojuegos cuando era muy pequeño y les ha dedicado su vida. Año tras año, su afición fue formándose y le entregó una identidad bastante particular como gamer. Acá no encontraremos a un típico fanático de los FPS o a los juegos de deportes, sino a alguien que se emociona con la música de Koji Kondo y los juegos de Grasshopper.

Christiansen es de esas pocas personas en Chile que pueden decir (para envidia de muchos) que se ganan la vida jugando en algunas de sus consolas: escribe de tecnología y videojuegos en uno de los diarios de circulación nacional con mayor tiraje: La Tercera. Esto lo ha llevado a importantes ferias internacionales y a conocer famosas figuras dentro de la industria de los videojuegos.

¿En qué momento te empezaron a gustar los videojuegos?

A pesar de que mi primer videojuego, el Arkanoid, lo jugué como a los 4,5 años -al menos lo que mi mente me recuerda- la llegada del NES en la navidad de 1992 fue el hecho decisivo que no sólo marcó mi gusto por los videojuegos, sino que también me convirtió en fanboy de Nintendo. La consola venía con el Super Mario 3, o sea, era imposible que después de eso no terminara siendo fanático de estas cosas.

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¿Hubo algún hito específico que te marcara?

Más que un hito, creo que fui marcado por una era: la era del arcade. La sensación de ganarle a alguien en público y con más gente viéndote es la que definió mi generación y la forma que tengo de ver los videojuegos. Los videojuegos vistos como una arena neutral donde el gordo le puede ganar al flaco, el negro al rubio, el pobre al rico. La cultura arcade trascendió todo. Recuerdo una vez para un cumpleaños, donde pasamos toda la tarde jugando Goldeneye de a 4. Había un compañero que era el que lo tenía y obviamente era el más seco de todos. Rápidamente pasó de un todos contra todos a un todos contra el. Pero no había caso. Hasta que pillé un escondite, te tiré una mina y lo hice perder. Esa clase de momentos te definen y marcan el estilo de lo que buscas como jugador.

¿Qué tipo de juegos son tus preferidos?

Los géneros por los que más dinero he gastado han sido los de puzzle, los de peleas y los juegos rítmicos que ojalá no requieran movimientos del cuerpo (sí, soy de los que juega DDR con el control de la Play). Creo que me gustan por lo que te contaba ahí arriba, son géneros que son muy competitivos y siempre están innovando para inventar nuevas formas de ganarle a tus rivales.

¿Desarrollador favorito?

Sin contar a Nintendo, porque creo que corren con una ventaja afectiva que sobrepasa al resto, creo que de los estudios occidentales me quedo con Valve porque hasta ahora nunca han hecho algo mal -mis críticas van más bien hacia las cosas que NO HACEN, como sacar el maldito episodio 3 del Half Life 2- y en los orientales, si me hubieses preguntado hace dos meses habría dicho Capcom, pero últimamente han estado dando un jugo épico cancelando proyectos sólo para sacar expansiones, así que me quedo con Grasshopper Manufacture, porque son precisamente el opuesto de lo que hace Capcom.

¿Juego favorito?

Por lejos el Ocarina of Time. Es uno de esos juegos que paso al menos una vez al año y que no para de entretenerme cada vez. Obviamente la industria ha evolucionado con el tiempo y han habido mejores juegos a nivel técnico, de historia o de música, pero lo que logró Ocarina en su tiempo no lo ha vuelto a lograr otro juego en ninguna generación posterior.

¿OST favorito?

Lo que hizo Koji Kondo con los dos Super Mario Galaxy es como para que se retire y sea feliz y pueda salir a la calle y todos lo aplaudan al caminar. Deberían pasarle más orquestas. Mención aparte para el soundtrack de Katamari Forever, la felicidad hecha música.

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¿Compositor favorito?

A pesar de lo mencionado arriba, mi verdadero compositor favorito es Jun Ishikawa, compositor de la serie de Kirby. Y Richard Jacques, un tipo que a veces hace remixes de temas de sega y que ha hecho las mejores mezclas de los temas de Outrun del universo.

¿Idolo de la industria de los videojuegos?

Podría pasar líneas y líneas hablando de los mejores tipos de la industria de los videojuegos, porque la verdad, cada uno tiene su que se yo. Miyamoto es sandía calada porque es "el puto amo" y el tipo nos lleva para donde el quiere nomás. Pero también hay otros que admiro por otras cosas. A Masahiro Sakurai, por ejemplo, siempre lo he considerado como el más genio de todos. Si Miyamoto es dedicado, este tipo es el doble y aunque pasó por su periodo de crisis vocacional, ahora está haciendo lo que quiere y cualquier juego que cuente con su sello es perfección garantizada. Otro ídolo que tengo es Suda 51, no hay juego de el que no me pierda. Da lo mismo que sus juegos vendan tres copias, sigue siendo una especie de banda punk de los videojuegos.

Entrevista más importante ¿por qué?

Lejos la más importante que he hecho en el mundo gamer fue la que le hice a Charles Martinet (el canoso de la foto), el tipo que hace la voz de Super Mario.

Aparte de contarme toda la historia de su vida y de hablar más de media hora, donde incluso me contó que su papá viajaba a Chile muy a menudo, el tipo fue tan buena onda que me mandó grabaciones mandando saludos a sus admiradores de Chile hablando como Mario y en español. Y todo surgió de una foto barsa que me saqué con el mientras hacía la fila para ver la 3DS.

Ese momento le gana incluso a la vez que hablé con uno de los fundadores de Twitter en las oficinas del pajarito.

Objeto/Item gamer más preciado que tienes

A pesar de que suelo gastarme la plata que no tengo en peluchitos, figuras, ediciones especiales y cualquier cosa relacionada con juegos del universo, mi objeto más preciado no me costó nada. En realidad si: un comentario. Resulta que hace tiempo yo era fanático de RetroForceGO, un podcast del sitio Destructoid que hablaba de juegos retro. Ahí uno podía dejar sus preguntas como comentario y la mejor se llevaba un premio al final. Yo gané dos veces: la primera me gané un cheque con dólares que me costó un mundo cambiar, pero la segunda fue lo más épico de la vida: una copia en caja del Metroid para NES. Lo mejor es que el premio era sorpresa, así que nunca supe lo que era hasta que lo abrí.

La gracia del juego es que los manuales vienen rayados con passwords y todo eso. Para muchos es lo quita el valor, pero para mi se lo suma. El sólo hecho de saber que algún niño tuvo el juego en sus manos por allá en los 80 y que ahora esa experiencia está conmigo es impagable.

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¿Qué beneficio crees que le entrega a la industria de los videojuegos la popularidad que están adquiriendo los juegos de smartphone?

El beneficio más inmediato es la posibilidad de ver surgir nuevas ideas que de otra forma habrían fracasado. Los estudios independientes tienen la mejor oportunidad para armar un hitazo, levantar capital y seguir haciendo cosas entretenidas. En ese sentido los juegos para smartphone podrían ser una especie de semillero para futuras generaciones. El problema de al industria es que todavía no ha madurado lo suficiente. Siempre se cita a Angry Birds como ejemplo, pero no hay mucho más. Epic dice que el futuro de las consolas está en lo portátil, pero ellos mismos sólo han sacado un juego y que, en cuanto a mecánicas, es un Punch Out en esteroides. Es cierto que la gente le acomoda comprar juegos de un dólar, pero reciben experiencias de un dolar. Cuando un juego de iPhone me haga llorar y no sea por la frustración de controlar mal a un personaje, comencemos a hablar.

¿Cómo te has preparado para el inminente apocalipsis zombie?

Con mucho Left 4 Dead y Dead Rising. El primero para desarrollar el necesario instinto de cooperación y el segundo para aprender a saquear tiendas.

Weapon of choice?

Kuribo's Shoe.