El anuncio del PlayStation 4 hace algunos días, sumado a la abundancia de reportes, rumores y tendencias que rodean al videojuego desde hace varios meses, nos permite vislumbrar los cambios que se avecinan para la industria y para nosotros, como jugadores, en el futuro inmediato.

Usar una consola de octava generación será la experiencia más interconectada que hayamos tenido en casi 30 años de historia del videojuego. El medio no sólo está creciendo verticalmente, también horizontalmente, lo que significa que ahora jugar abarca múltiples plataformas, algunas de las cuales ni siquiera son dedicadas.

Con ello en mente, resulta imposible limitar los juegos a un solo aparato y encerrarlos en un solo espacio. Buena parte de la oferta será abstracta, y estará fincada sobre las bases de la Nube; fuente intangible de información y servicios donde convergerán infinitas librerías de juego, videos, música, respaldos y perfiles. Es por eso que compañías como Electronic Arts empiezan a dar los primeros pasos hacia una identidad unificada o Single Identity que englobe todo lo que el jugador hace, sin importar dónde lo lleve a cabo.

178333.jpg
Sony le dio mucha importanta a lo social en su anuncio del PS4, pero el entretenimiento en video y la música también serán básicos

Hablamos de una medida visionaria que no solamente traza un camino a seguir en el ámbito de los videojuegos, sino en el de la vida informática de los próximos años. Desde nuestra perspectiva, muy pronto, de la mano del número de seguridad social, irá también uno de identificación informática que reunirá todo nuestro historial en el ciberespacio ?¿o será que ambos formarán un solo sistema??. Como quiera que sea, todo parece indicar que con el nuevo Xbox y el PlayStation 4, se sentarán los precedentes de este proceso.

Y ya que mencionamos música y videos, no cabe la menor duda de que el futuro de la industria, irónicamente, contempla también entretenimiento multimedia como parte de la fórmula. Microsoft puso en marcha esta tendencia con el Xbox 360 y ahora no puede frenarse. Tanto el nuevo Xbox como el nuevo PlayStation deberán tener un robusto plan de oferta de entretenimiento ajena a los pixeles para atraer a los consumidores. No solamente hablamos de Netflix y Hulu, sino de llevar todo lo que hay en la televisión a la consola y más. Sony hizo una presentación francamente escueta en ese sentido durante su evento del 20 de febrero y ojalá, por su propio bien, tenga un as bajo la manga, porque el PlayStation 4 no sólo vivirá de juego remoto, redes sociales y nubes; Sony Music Unlimited y Sony Video Unlimited ya no son un plus, son un obligado y hará falta todavía más.

178334.jpg
En la medida en la que las nuevas consolas se asemejen más a una PC, serán más baratas

Ahora bien, Sony celebró con bombo y platillo la integración absoluta del videojuego a la esfera social con el botón Share de su DualShock 4. Esto es congruente con los lineamientos actuales en materia tecnológica, pero deja en el aire al jugador tradicional para quien el videojuego era precisamente un escape de los vaivenes del mundo. Sí, será posible jugar en solitario, pero todo indica que en esta generación y quizá en las subsecuentes, eso será prácticamente un lujo.

En este escenario también cabe la gran interrogante del lugar que ocupará el disco compacto en los próximos años. ¿Desaparecerá? No? aún. La penetración de Internet a lo largo del mundo sigue sin ser suficientemente uniforme como para prescindir del formato físico, pero con la octava generación ya no habrá lugar para caprichos. Todo deberá venderse en CD y en descarga al mismo tiempo, hasta que, quizá ya en la novena generación de consolas, el disco se convierta en un objeto de museo.

¿Qué significa esto para efectos del precio de un juego? Una baja considerable o por lo menos una permanencia de los costos. Distribuir un título de manera digital siempre será más barato que hacerlo de modo físico, puesto que Microsoft, Sony y las distribuidoras, se ahorran mucho dinero en copiado, embalaje, transporte y comercialización.

Otro aspecto que influirá en la posibilidad de tener precios más accesibles será el presupuesto de desarrollo. El PlayStation 4 ya adoptó una arquitectura de tipo PC, lo que significa simplificar el trabajo de los diseñadores, y eso se traduce en abaratar el proceso. Xbox no tendría por qué romper dicha filosofía de infraestructura. Y es que además ya no hay espacio para encarecer. Recientemente, el director de arte y animación de BioWare, Neil Thompson, dijo algo muy interesante: la séptima generación de consolas llevó los presupuestos de desarrollo tan arriba que ya no hay margen para más, sin comprometer la accesibilidad del negocio.

?La última vez, la percepción fue que la nueva generación iba a ser 10 veces mejor a la previa. Para la siguiente generación, habrá un gran salto, pero no será tan obvio?, dijo Thompson. ?La gente hará las cosas de un modo más inteligente ?y debo tener cuidado porque hay acuerdos de confidencialidad involucrados?. Pienso que estarán más preparados, por decirlo de algún modo ?pero los equipos no pueden crecer 10 veces otra vez porque los presupuestos serán ridículos. Tendrías que vender de 20 a 30 millones de copias sólo para recuperar la inversión.? En otras palabras, al menos los primeros juegos de esta generación no podrán ser ni tan visualmente ni tan costosamente sorprendentes como todos esperamos porque eso reventaría a la industria, proyectándola a un parámetro de precios insostenible.

178335.jpg
El disco físico no va a desaparecer, pero la importancia de lo digital será mucho mayor esta generación

Una estabilidad en los costos de producción también deberá permitir que prosperen los desarrolladores independientes. La séptima generación de consolas demostró que hay un lugar para esos juegos pequeños pero ingeniosos que pueden llegar a ser muy rentables. Tomemos como ejemplo a Journey, un título de 2 horas de duración que rompió todas las marcas de venta en PlayStation Network; o Minecraft, que quizá no deslumbre en gráficos, pero se ha convertido en un fenómeno mundial.

Y por último está el asunto de la venta de segunda mano, tan polémica en meses recientes. Sony ya dio muestras de que no pretende bloquear dicha práctica, y aunque hay rumores de que Microsoft sí lo hará, aquí debemos tomar en cuenta lo siguiente: bloquear los juegos usados enfadará a los consumidores y a los intermediarios más importantes de la industria que son las cadenas de tiendas. ¿Es posible que se implemente dicha medida con todo y este factor? Sí, pero para ello hace falta que tanto PlayStation como Xbox se pongan de acuerdo y la instrumenten a la vez. Si uno de los 2 lo hace de manera unilateral, quedará como el malo de la película y nadie quiere eso.

178336.jpg
Los gráficos darán un salto, pero no será tan pronunciado para ahorrar en costos

En resumen, lo que tendremos en esta octava generación de consolas, será un capítulo de transición absolutamente híbrido, donde, de cara a la digitalización absoluta, convivirán de igual forma lo local y lo interplataforma, lo físico y lo descargable, la superproducción y el éxito independiente, lo social y lo individual, e incluso el videojuego, la televisión y la música. La pregunta ahora es si veremos la desaparición definitiva del juego solitario o ?antisocial?, como lo llamó Shuhei Yoshida de Sony Computer Entertainment Worldwide Studios, y si eso es algo bueno o malo para esta forma de entretenimiento que nació siendo simplemente un control, un sillón y un televisor.