Tengo que ser honesto: pocas cosas me emocionaban menos que un remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time. El original se puede jugar en Switch y la idea de una renovación gráfica estilo “Nintendo contrata a este hombre” enviaba escalofríos a toda mi espina dorsal.

Soy adverso al cambio, lo sé, pero eso no significa que sea apático o suficientemente necio como para impedirme cambiar de opinión. Por eso, aunque el anuncio del remake de Ocarina of Time me dejó escéptico, decidí que lo probaría para ver si podría regodearme como el único crítico con buen gusto o si tendría que comerme mis palabras.

Bueno, éste soy yo poniéndome un delantal para comerme mis asquerosas palabras. Ya probé unas cuantas horas de Ocarina of Time y estoy muy emocionado por su lanzamiento. ¿Por qué? Acompáñame para que te cuente exactamente qué hizo cambiar mi perspectiva del remake de este legendario juego.

Ocarina of Time se siente igual, pero tampoco necesitas los Lentes de la Verdad para notar sus cambios

A ver, primero quiero hablar sobre el tipo de remake que es The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Nintendo lo describe como un remake fiel al original y ciertamente lo es; sin embargo, no es una calca.

Hay diferencias importantes; MUY importantes. Por supuesto que, en esencia, es el mismo jurgo, pero hay decisiones que cambian los cimientos del lenguaje de diseño. Por ejemplo, ¿en Ocarina of Time de 64 podías saltar? No, y no hablo de ese brinquito automático que daba Link al acercarse al borde de una superficie. Hablo de saltar, en verdad saltar. ¿Verdad que no? Bueno, pues aquí, sí.

Esto cambia de manera fundamental la forma en que interactúas con el mundo y hasta su estructura. Tampoco es como que lo hayan transformado en un plataformero, pero este ajuste hace que el movimiento se sienta más libre y fluido. De igual forma, modifica ligeramente la secuencia tutorial que nos lleva a obtener la espada Kokiri, puesto que ahora está hecha para enseñarte que puedes saltar, en el sentido amplio de esta acción.

Es en cosas similares donde resulta evidente que este remake se atreve a ser diferente cuando se trata de modernizar la experiencia o de que, simplemente, tenga más sentido. Digo esto porque en otra zona del tutorial, en específico el cuarto donde se obtiene la resortera en el Gran Árbol Deku, hay 2 cambios importantes.

The Legend of Zelda Ocarina of Time

El primero es que la plataforma que se desvanece ahora es una rama enorme que se rompe cuando Link camina sobre ella; esto es mucho más concordante temáticamente respecto al resto del escenario, porque… seamos honestos: ¿qué rayos hace una plataforma de piedra levitando en medio de un árbol milenario? En su lugar, la rama entrega mejor la sensación de que estamos dentro de un ser vivo que está perdiendo su energía vital.

El segundo cambio se encuentra en lo que hacemos con la resortera. En el original, tenemos que dispararle a una escalera para que caiga; nada malo con eso, excepto que, si mi memoria no me traiciona, es la única vez en todo el juego que lo hacemos. El remake sustituye la escalera por uno de los switches en forma de ojo que vemos en el resto del juego. Es así como, en los primeros instantes, aprendemos que estos elementos interactivos serán clave durante toda la aventura.

Ojito: no quiero decir que el original para Nintendo 64 hiciera las cosas mal, pero lo que probé del remake deja claro que se puso atención en buscar pequeños detalles que pudieran modificarse para entregar una experiencia más elegante o simplemente con más sentido. Se nota que hay un amor profundo por el lanzamiento original, y también una clara decisión por hacer ajustes que se consideraron necesarios.

Eso sí, estaría mintiendo si no dijera que me preocupan un poco estos cambios. En el Forest Temple, mejor conocido como Santuario del Bosque en su nueva adaptación al español, hay un cambio en uno de los cuartos. En el original, eran unas plataformas rotatorias donde debíamos acomodarnos para apuntar una flecha hacia un switch congelado y dispararla a través de un fuego. Ahora, simplemente están el pedestal de antorcha y el ojo. Nada de girar y apuntar. Mira, tampoco es como que el acertijo original fuera muy difícil, pero no termino de entender esta simplificación. De hecho, me parece que el desafío era bueno para seguir aprovechando el botón de salto. Seguramente los desarrolladores tienen sus motivos y tal vez me parezca que tiene sentido, una vez que pruebe el juego completo.

The Legend of Zelda Ocarina of Time

Por otro lado, quiero destacar que estos cambios en el diseño van más allá de los templos y los acertijos. Algunas partes de Kokiri son diferentes, mientras que el Rancho Lon Lon está integrado dentro de Hyrule, por lo que no hay una pantalla de carga para entrar. Asimismo, la ciudadela de Hyrule ahora es mucho más grande y se siente realmente viva. Hay varios lugares para explorar y que sea un espacio en 3D donde tenemos control total de la cámara hace que tenga una escala mucho mayor.

Sobre eso último quiero hablar un poco más: es una maravilla que Ocarina of Time deje de estar limitada a la torpe cámara de los botones C del Nintendo 64. Ahora puedes ver todos los espacios y santuarios desde el ángulo que se te antoje, lo que te permite apreciar un montón de detalles y también añade dinamismo a la aventura. Apenas salí al campo de Hyrule por primera vez, no pude evitar aprovechar para observar el mundo que estaba a punto de explorar e inmediatamente correr a un charco para ponerme a brincar. Me divertí como un niño, y es que por fin estaba viendo el Ocarina of Time que mi yo niño percibía al rellenar los espacios vacíos y limitaciones de la versión original.

Pero bueno, ¿qué tal se juega? Más allá de los cambios en la movilidad y el diseño que comenté, Ocarina of Time para Nintendo Switch 2 se siente como el de Nintendo 64. El Z-Targetting se mantiene como su mecánica principal para exploración y combate; Link aún da esos saltos a los costados y hacia atrás que hace que las peleas contra enemigos bípedos se sientan como una danza brutal y los acertijos de los calabozos siguen provocando que rasques cualquier detalle en tu cerebro para resolverlo. Todo esto con un sistema de control fluido que en ningún momento me hizo extrañar lo que se siente al jugar la versión original.

Lo anterior es posible gracias a que el remake conserva lo que hizo especial a Ocarina of Time, pero también toma apuntes de las lecciones que la saga ha aprendido a lo largo de su historia. Ya no más tener que estar presionando Start a cada rato para abrir el menú y cambiar los objetos asignados a uno de los botones C. En el remake, sólo puedes tener un objeto equipado, pero para cambiarlo basta con presionar R para que aparezca un menú rápido donde puedes cambiar de equipamiento en un instante. Muy al estilo de Breath of the Wild o Echoes of Wisdom. Por otro lado, la Ocarina dejó de ser un objeto equipable; en su lugar, puedes sacarla al presionar el botón izquierdo del D-Pad. Tengo curiosidad de ver cómo los cambios de túnica y botas adoptan este sistema de cambio rápido.

The Legend of Zelda Ocarina of Time

The Legend of Zelda: Ocarina of Time ya tiene gráficos modernos, pero, ¿se ve bien?

Claro que uno de los cambios más importantes de esta nueva versión de The Legend of Zelda: Ocarina of Time está en sus gráficos. El juego se renovó por completo y luce como una producción de alto nivel que no se conforma con lograr que se vea como un juego de 2026, ahora la escala es mucho mayor y tiene un toque cinematográfico.

Como dije: un remake de Zelda con estilo Unreal Engine me emocionaba muy poco. Son proyectos que pueden alterar severamente la estética del original, si los desarrollan personas que simplemente no entienden las sensibilidades de una dirección de arte limitada por el hardware. Al ver el primer adelanto de Ocarina of Time pensé que pasaría algo así, pero me equivoqué.

Las primeras escenas del juego me cautivaron. Además de que se ven bien, logran que el mundo se sienta mucho más orgánico y grande. Es indescriptible la sensación de estar en Kokiri y ver al imponente Gran Árbol Deku esconderse en un punto profundo del bosque. Lo mismo aplica al correr por Hyrule y ver a la todopoderosa Montaña de la Muerte lista para cimbrar cada esquina de la Aldea Kakariko. La entrega tiene ese factor wow que te atrapa y te hace sentir que estás a punto de vivir una aventura épica; sí, la misma sensación que nos dejó el original hace tantos años.

Esto también se nota en los santuarios. Tanto el Gran Árbol Deku como el Santuario del Bosque presentan varios cambios estéticos que les suman personalidad y ambientación. La neblina y otros detalles convierten esos lugares en escenarios que verdaderamente imponen respeto y te hacen sentir inmerso dentro de sus paredes. Además, el diseño de enemigos respeta el arte conceptual del original y, gracias a eso, las Skulltula ahora se ven más como arañas y menos como calaveras gigantes.

Por otro lado, Ocarina of Time tiene un toque más teatral en todos los sentidos. LPor otro lado, Ocarina of Time tiene un toque más teatral en todos los sentidos. Lo noté de inmediato con secciones donde la banda sonora se atreve a ser dinámica y reaccionar a lo que sucede en algunas escenas; esto sin contar que está completamente orquestada. Además, las actuaciones de voz y el doblaje latino están muy bien logrados. Eso sí, ten en cuenta que, justamente como Breath of the Wild y Tears of the Kingdom, no está completamente doblado, decisión que celebro.

The Legend of Zelda Ocarina of Time

Un remake que respeta a una leyenda

Al final, sólo me queda decir que lo que probé del remake de Ocarina of Time me dejó buenas sensaciones. Llegué con un montón de dudas y escepticismo y salí con una sonrisa. Sí, aún temo que le hayan metido mano de más en algunas partes, pero también tengo claro que es un proyecto que se está desarrollando con cuidado y amor.

Faltan muy pocas semanas para que el juego llegue y podamos probarlo en su totalidad. Dicho esto, puedo decir que creo que los fans del original van a estar muy satisfechos con lo que Nintendo ha estado desarrollando.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time llegará el 5 de noviembre en exclusiva para Nintendo Switch 2. Sigue este enlace para ver más noticias relacionadas con él.