La transición de pixeles a polígonos se debe al esfuerzo de incontables creativos e importantes desarrolladores, pero entre los más recordados por muchos está Paul Steed, quien tras fallecer hace poco tiempo dejó como legado una larga trayectoria de importantes aportaciones, según la crónica de Jace Hall, presidente de Monolith Productions y amigo cercano de Steed.

Hall evita revelar detalles, por respeto a la privacidad de la familia de Steed, pero señala que fue una de las personas más carismáticas y visionarias que conoció en la industria. El comentario no es para menos, Paul Steed comenzó a trabajar en los videojuegos a la edad de 27 años, y sin haber tocado antes una computadora, ayudó a llevar el arte conceptual de Wing Commander a modelos 3DS, y tiempo después fue su talento en id Software el que contribuyó a trasladar la esencia de DOOM, al ambiente tridimensional de Quake. Pero su legado se extienda a algo más tangible que mundos virtuales, pues fue director creativo en el desarrollo del Xbox 360 y su entorno de programación XNA.

La pasión de Steed, según muchos desarrolladores cercanos, se contagiaba al instante, pues su filosofía laboral era digna de elogio, y se resumía a unas cuantas líneas expuestas durante la Game Developers Conference 2008:

?El secreto para sobrevivir en esto [de los videojuegos] es mantenerte vigente, hacer que tu trabajo sea relevante y sobre todo, no perder la emoción por lo que haces. Nuestra pequeña 'industria que podría ser', se convirtió en un titán que nadie puede frenar. Ambición, trabajo duro, perseverancia, suerte y promover tu talento, todo es parte del negocio?.

Al final, los conocimientos de Steed se transmitieron también a través de libros como Animating Real-Time Characters, que de acuerdo con expertos de la industria, se convirtió en importante referencia para novatos en numerosos estudios. Sólo queda desear lo mejor a su familia y rendir honores a esta eminencia de la industria de la que lamentablemente no se dio a conocer lo suficiente sino hasta ahora, después de su muerte.