Hace tiempo, Electronic Arts tenía la reputación de ser una compañía que vivía de sus licencias y secuelas predecibles. Desde hace algunos años, y gracias a gente como su presidente Frank Gibeau, EA ha entregado excelentes títulos desarrollados en casa y ha restablecido una imagen de calidad con títulos como Mirror's Edge y Dead Space. Sin embargo, trabajar con estudios independientes es parte de la estrategia de EA, que ha supuesto el replanteamiento de la relación que EA procura tener con dichos estudios.

Para Gibeau, los estudios

bajo la bandera de EA son 'Ciudades Estado', es decir, tienen libertad para tomar sus propias decisiones mientras puedan cumplir con algunos requisitos: ?Debes ser capaz de cumplir con la fecha de entrega a la que te comprometiste, con un nivel de calidad del que podamos estar orgullosos y que resulte rentable.? Lo más importante siguen siendo los jugadores, por eso cambiaron de un modelo de negocios consistente en ?empacar un producto y olvidarlo? a un ? modelo digital [online] donde estamos orientados al servicio y conectados con nuestros jugadores y fans."

Construir buenas relaciones con los estudios también ha sido tarea difícil. Según Gibeau, se trata de comprender la cultura e identidad únicas de cada estudio, y qué es lo que les emociona particularmente del desarrollo de videojuegos. ?Si te gusta ir al trabajo, te gusta construir lo que estás construyendo: fundamentalmente, esa es la clave. Una idea estúpidamente simple, pero si no la persigues conscientemente y no la vuelves la meta de tu trabajo, no ocurrirá. Es fácil caer en la categoría de 'tengo un año, hagamos un juego cualquiera'. El mercado nos dijo 'no, estamos hartos y queremos que hagan algo diferente.'?

Actualmente, la compañía explora la posibilidad de un nuevo Mirror's Edge y están evaluando igualmente algunas propiedades intelectuales de la década de los 90 para un posible remake.