¿Alguna vez has pensado en el tipo de sacrificios que hacen las personas que trabajan en los estudios de desarrollo antes de que salgan sus juegos? Te aseguro que no es poca cosa y que en muchas ocasiones tienen repercusión en sus relaciones familiares, ya que en repetidas ocasiones los desarrolladores tienen que trabajar incesantemente, incluidos fines de semana y días feriados; prácticamente, no pueden abandonar el trabajo en absoluto.

Un juego como Batman: Arkhan Asylum cae precisamente en esta categoría, pero al parecer, los desarrolladores no se sienten para nada culpables a pesar de que seis de ellos recibieron nuevos miembros en su familia mientras trabajaban más duro que los enanos de Blanca Nieves. Y cuando digo que recibieron a alguien en su casa no me estoy refiriendo a que el lechero comenzó a pasar más tiempo en el vecindario, no señor, lo que quiero decir es que nacieron seis bebés cuando el título estuvo en desarrollo. ¿Qué te parece? ¿Será suficiente compromiso con tu trabajo? Yo diría que sí.