Eidos había estimado sus ganancias anuales entre $273 y $303 millones de dólares, pero esa cifra bajó a un rango de $273 a $243 millones de dólares, después de los reportes de que su juego Tomb Raider: Underworld no está vendiendo lo que la compañía había estimado. Sin embargo, la empresa dijo que estaba contenta con las ventas en algunos territorios europeos.

El principal problema de Eidos fue Norteamérica. La compañía culpa a la crisis masiva en la región; afirma que los vendedores fueron obligados a restringir inventarios y a ofrecer cuantiosos descuentos para asegurar el movimiento del producto. Tomb Raider: Underworld ha vendido hasta el momento, un estimado mundial de 1.5 millones de copias.