El terror tiene una relación interesante con el pasado. Basta regresar a los pasillos de una mansión, escuchar un ruido detrás de una puerta o encontrar una llave cuyo propósito desconocemos para recordar por qué ciertas experiencias permanecen vigentes después de tantos años. Sin embargo, recuperar esos elementos y construir algo que tenga personalidad propia requiere más que adoptar una presentación antigua. Tal es el caso de Tenebris Somnia, entrega de manufactura argentina de Andrés Borghi y Saibot Studios que combina los fundamentos del survival horror con escenas live action, en una aventura que nos remonta a diferentes etapas del género sin pertenecer completamente a ninguna.

El resultado es una grata sorpresa. Tenebris Somnia es una experiencia con buenos momentos de exploración, acertijos satisfactorios y una presentación que aprovecha el contraste entre sus distintos componentes para mantener el interés. Tiene algunos detalles que entorpecen el recorrido, sobre todo cuando llega el momento de enfrentar ciertas criaturas, pero sus mejores ideas tienen suficiente fuerza para dejarnos con ganas de conocer lo que se oculta en la siguiente habitación.

El pasado como punto de partida

Para comenzar, Tenebris Somnia tiene una apariencia que inmediatamente nos transporta a otra época. Sus personajes están construidos con unos cuantos píxeles y los escenarios emplean colores y formas que recuerdan a las producciones de 8 bits del pasado. Lo interesante es que, cuando intentamos ubicarlo dentro de un sistema en particular, la comparación comienza a ser confusa. Hay elementos que nos remontan a distintas generaciones y decisiones visuales que aprovechan la libertad de trabajar sin las limitaciones de aquella época. A lo que me refiero es que su presentación comunica una familiaridad que resulta difícil de atribuir a un solo referente. Clock Tower viene a la mente por la exploración en 2 dimensiones y la vulnerabilidad del personaje, mientras que Silent Hill se hace presente en la transformación de los espacios cotidianos en locaciones de pesadilla. Sin embargo, conforme avanzamos, ambas comparaciones resultan insuficientes para describir todo lo que propone.

Enseguida, encontramos secuencias filmadas con actores reales y, de pronto, el escenario que conocimos a través de una representación sencilla adquiere mayor profundidad, es decir, criaturas y los espacios dejan de ser siluetas pixeladas para convertirse en amenazas de carne, maquillaje y efectos prácticos. Lo que antes parecía una figura extraña al otro lado de la habitación ahora ocupa la pantalla y nos deja apreciar sus desagradables detalles.

Acertijos que te hacen pensar

Por supuesto, lo anterior nos remonta a los juegos de Full Motion Video de los 90, los cuales empleaban escenas grabadas como parte de su presentación. Sin embargo, tampoco encontramos una recreación precisa de esa etapa. Tenebris Somnia utiliza ambos formatos para desarrollar su propia estética y establecer una relación entre lo que exploramos y lo que después vemos representado con actores. Cada uno aporta algo a la experiencia, y la combinación de ambos es uno de los mayores aciertos del juego.

De esta forma, la dificultad para clasificarlo juega a su favor. Podemos reconocer las influencias, pero la mezcla tiene suficiente personalidad para sostenerse por sus propios medios. Es una decisión que nos dejó satisfechos, porque el pasado funciona como una base sobre la cual se construyen nuevas ideas.

Una cita en particular es protagonista del terror

Una visita a la pesadilla

En esta aventura encarnamos a Julia, una joven que comienza a tener pesadillas de su exnovio, Iván, quien es atormentado por criaturas horribles. Preocupada por lo que estas imágenes pudieran significar, decide regresar al departamento que compartieron para comprobar que todo esté bien. Naturalmente, la visita resulta bastante menos cordial de lo esperado.

A partir de ese momento comienza una espiral descendiente donde la relación de ambos se entrelaza con el horror sobrenatural y su vínculo con el cine. El planteamiento es bastante entrañable, pues todos hemos vivido una separación y sabemos lo difícil que es dejar de preocuparse por la otra persona. Lo anterior permite establecer a Julia como personaje, antes de introducirla en numerosas situaciones de pesadilla. No me atrevo a profundizar demasiado en los acontecimientos porque descubrirlos forma parte importante del atractivo del juego. Basta decir que existe una historia con suficiente peso para acompañar la exploración y darle sentido a lo que encontramos. El interés por saber qué sucedió con Iván se intensifica conforme conocemos más de su relación y el lugar que ambos ocupan dentro de esta pesadilla.

Detalles claros para solucionar acertijos

Dentro de este apartado, las secuencias filmadas tienen una responsabilidad adicional, pues aunque son partes narrativas, progresivamente van revelando detalles útiles para continuar la aventura. Esto último es especialmente acertado porque mantiene nuestra atención: observar una escena también puede ser parte de la solución al siguiente problema.

La combinación funciona porque existe una relación entre ambos lados del juego. Explorar una habitación, verla después en imagen real y reconocer los elementos que la conforman ayuda a darle una presencia distinta a ambas partes. El trabajo cinematográfico refuerza lo que sucede durante la interacción y, en sus mejores momentos, aumenta considerablemente la inquietud.

La satisfacción de encontrar la respuesta

Por otro lado, uno de los componentes que más nos convenció es la resolución de acertijos. Tenebris Somnia recupera el gusto por recorrer escenarios para reunir objetos y recordar descripciones después de interactuar con todos los elementos en pantalla. El progreso, entonces, depende de prestar atención y establecer relaciones entre lo que llevamos en el inventario, los objetos que recordamos y los obstáculos que dejamos pendientes.

Por ejemplo, en cierto momento obtenemos una llave de plata cuyo propósito se vuelve evidente cuando recordamos una jaula del mismo color que vimos tiempo atrás. La solución es sencilla, pero resulta satisfactoria porque nace de la exploración. Ya conocíamos el lugar y su característica más importante; lo que faltaba era encontrar la herramienta adecuada para regresar y resolver el problema.

Enemigos te persiguen

Esto dota a los escenarios de un ligero sentimiento de backtracking, ya que una habitación conserva su utilidad después de nuestra primera visita, y los objetos que antes parecían fuera de lugar comienzan a encontrar sentido conforme adquirimos más información. De esta forma, recorrer los mismos espacios tiene una recompensa cuando la respuesta aparece gracias a algo que recordamos por nuestros propios medios.

Lo interesante es cómo esta dinámica modifica nuestra manera de explorar. Comenzamos a observar con mayor cuidado, a registrar mentalmente puertas cerradas y a considerar qué objetos podrían servir más adelante. La satisfacción se encuentra en ese breve instante donde todo encaja y sabemos exactamente hacia dónde dirigirnos. Tampoco es un juego muy extenso, por lo que esta conexión es casi inmediata y uno de los placeres clásicos del género. Tenebris Somnia lo recupera con buenos resultados.

Sin embargo, no todos los acertijos son claros, por lo que pueden ocasionar recorridos confusos por las habitaciones que interrumpen el ritmo. Hay una diferencia considerable entre regresar a una habitación con una solución en mente y hacerlo porque todavía no sabemos qué detalle pasamos por alto. El juego tiene momentos de ambos tipos, aunque sus mejores desafíos dejan una impresión mayormente positiva.

Juilia

Sobrevivir entre píxeles

La exploración también está acompañada de enfrentamientos y administración de recursos. Julia cuenta con medios para defenderse, aunque también es factible esquivar a las criaturas para conservar munición, especialmente cuando desconocemos lo que espera más adelante. Esto añade presión a los recorridos, pues resolver acertijos exige pensar con calma, mientras que los enemigos nos obligan a considerar cuánto estamos dispuestos a gastar para conseguir algo de tranquilidad. Es una combinación conocida que cumple su propósito dentro de la aventura.

Desafortunadamente, el combate no siempre tiene la misma calidad que el resto de los componentes. El movimiento y las animaciones de combate pueden sentirse rígidas, lo cual hace muy predecible el combate una vez dominada la cadencia de ataque. No es algo que arruine la experiencia, pero hace que ciertos enfrentamientos pierdan fuerza.

Por fortuna, el juego tiene suficientes recursos para recuperar el interés, cuando un acertijo bien planteado mantienen la curiosidad viva por continuar.

¿Qué sucedió aquí?

Una pesadilla con identidad propia

Tenebris Somnia es una grata sorpresa que recupera buenas enseñanzas del terror clásico y encuentra una manera propia de desarrollarlas. La exploración recompensa la atención, los acertijos aprovechan nuestra memoria y las secuencias con actores reales aportan una presencia física que aumenta el impacto de sus criaturas y escenarios.

Lo más interesante es que resulta difícil reducirlo a una sola influencia. Tiene un aspecto de 8 bits, elementos que nos remontan a Clock Tower y Silent Hill, y una presentación cinematográfica que recuerda la época del Full Motion Video y, en muchos sentidos, a Alan Wake II. Cada una de estas referencias contribuye a una experiencia que poco a poco va cobrando una identidad propia.

Tenebris Somnia es una entrega recomendada para esta temporada y para quienes disfrutan el terror con acertijos y buscan una opción con personalidad única. Solo te pedimos que lo juegues con la luz apagada. ¡Que tengas un tenebroso Halloween!