Para Nintendo se volvió costumbre estrenar sus consolas en compañía de algún título que demuestre las capacidades del novedoso hardware, y mientras Wii Sports fue un demo técnico muy bien ejecutado y nada más, Nintendo Land es una propuesta sólida que va más allá de demostrar las virtudes del GamePad o enseñarnos a usar el control; tiene una oferta de entretenimiento variada y completa que apela a muy diversos tipos de jugador, desde el que apenas se acerca a los videojuegos hasta el diestro y experimentado.

La cualidad de Nintendo Land es rendir tributo a franquicias memorables de la Gran N, pasando por clásicos poco recordados como Animal Crossing y abarcando los exitosos de siempre como Mario, Metroid y Zelda. Así, en una colección de 12 atracciones temáticas, Nintendo nos lleva a recorrer este parque de diversiones virtual a solas o en compañía de amigos y familiares, considerando que no todas las actividades son grupales.

Es importante notar que la calidad de diversión en los pasatiempos varía drásticamente de uno a otro, y depende mucho de la cantidad de personas involucradas o la pantalla que estén mirando. Por ejemplo, quien sostiene el GamePad tiene ventaja en Luigi?s Ghost Mansion y en Mario Chase, pero la pierde al jugar en Sweet Day o Metroid Blast. Esto se debe a que el diseño de cada atracción es único y específico, algo que va a favor de la variedad pero que en ciertos casos puede dañar severamente la experiencia de juego, pues ante una reducida cantidad de individuos, el entretenimiento es menor. Dicho de otro modo y resumido, no recomendamos jugar con menos de 4 personas.

Los juegos se presentan como curiosas distracciones por medio de portales que se concentran en un pequeño espacio virtual, y accedes a ellas recorriendo el lugar a pie con tu Mii, o simplemente eligiéndolas directamente desde un menú. El problema es que todo, desde que comienzas el recorrido hasta que repites una y otra vez las actividades, se guía por la tediosa y por demás exasperante explicación de Monita, un robotizado personaje que carece de carisma. Por lo demás, el lugar peca de estrecho, y al inicio se nota un tanto estéril, aunque con una estética colorida y llena de personalidad; sin embargo, una vez que comienzas a participar en los minijuegos recibes premios con los que puedes decorar cada rincón y terminar con un escenario repleto de vida y movimiento.

Y sin más rodeos, vayamos a las descripciones del catálogo recreativo:

The Legend of Zelda: Battle Quest

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Four Swords fue un buen experimento para adaptar la mecánica de The Legend of Zelda a multiplayer, y más de uno estaría conforme si Nintendo hubiera repetido el esquema en esta colección; afortunadamente no fue así y creó una nueva aventura cooperativa. La idea es que 5 jugadores se pongan la túnica de Link y combatan interminables oleadas de Moblins al más puro estilo de Hyrule; lo que sucede es esto: quien tiene el GamePad lo usa para simular un arco y los otros usan espadas simuladas por el Wii Remote. Los enemigos siempre son los mismos, si acaso con variaciones mínimas en su armamento, y si juegas a solas corres el riesgo de ser aniquilado en segundos, aunque al final, la experiencia funciona.

Metroid Blast

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Inspirado en las aventuras de Samus Aran en el GameCube, Metroid Blast es una de las atracciones más complejas del repertorio, tanto en contenido como en controles. Y es que de entrada ofrece 2 facetas muy distintas, en la del GamePad puedes surcar los aires con una pesada y lenta aeronave muy difícil de manejar, y en tierra utilizas Wii Remote y Nunchuck a modo de Metroid Prime, con todo y posibilidad de convertirte en Morph Ball para desplazarte a mayor velocidad. Sin importar tu elección, debes enfrentar 3 tipos de desafío: uno de supervivencia contra batallones de contrincantes, otro en el que la nave pelea contra los otros 4 jugadores, y uno más en el que juntos luchan contra un jefe. Sobra decir que hace falta mucha estrategia, comunicación y coordinación entre los participantes, en especial porque la dificultad escala.

Animal Crossing: Sweet Day

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Aquí, 4 jugadores hacen uso del Wii Remote para controlar, al mismo tiempo, hambrientos personajes cuyo cometido es devorar dulces esféricos repartidos en una granja. Cada quien anda por su cuenta y recolecta cuanta golosina le sea posible, aunque también se debe trabajar en equipo, ya que hay muchos caramelos que sólo pueden alcanzarse cuando hay más de un miembro del equipo en la cercanía. La idea es devorar todos los repartidos en el mapa hasta ganar, la complicación es que el quinto jugador toma el GamePad para dominar a 2 guardias que estarán al acecho para evitar que los golosos ladrones se roben todo el botín. El reto para el portador del GamePad es dividir su mente en 2 y poner a prueba su coordinación mano-ojo, pues tendrá que controlar a ambos vigilantes al mismo tiempo (uno con cada stick).

Balloon Trip Breeze

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Como dijimos, no todo es interacción con otras personas, así que si prefieres un rato de soledad y de paso relajarte un poco, esta actividad es idónea. La misión es utilizar la pantalla táctil para empujar a tu Mii que cuelga de un globo, llevándolo entre toda clase de obstáculos y enemigos, y evitar que el esférico se reviente. Mientras el GamePad te permite ver de cerca al personaje, en el televisor se muestra el panorama completo, así que la tarea es estar al pendiente de ambas pantallas, lo que resulta una labor extenuante, pues toma tiempo y mucha práctica acostumbrarse a la alternancia.

Yoshi?s Fruit Cart

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Otro gran ejemplo de la experiencia asimétrica es esta breve aventura que vives en compañía de Yoshi, donde tienes que recoger frutas de un camino mientras guías una carreta entre obstáculos y peligros; lo interesante es que sólo puedes ver la ruta en el GamePad, mientras que los frutos se despliegan únicamente en el televisor. Para ser justos, aún si plantea una idea estimulante para la materia gris, en la práctica no es muy divertido, y en nuestra opinión, tiene más mérito por su originalidad, que por su atractivo.

Octopus Dance

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No podía faltar el elemento musical, así que Nintendo decidió incluirlo en la forma de Octopus Dance, cuya naturaleza exige que sigas el ritmo y repitas con los brazos de tu Mii los pasos que te piden, mientras suena la melodía. Al superar retos la dificultad aumenta considerablemente, tanto, que en un punto el avance se logra más por dedicación que por coordinación, pues en ocasiones las pantallas se invierten, se colocan en espejo o de plano aparece un pulpo para obstruir la visión con su tinta. Lamentablemente, la música no es muy pegajosa y después de un tiempo, la frustración te lleva a dejar de jugar.

Takamaru's Ninja Castle

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Tal como viéramos en los videos de presentación de Wii U durante E3, Takamaru?s Ninja Castle demuestra la velocidad de interacción entre el GamePad y el televisor, ya que se basa en lanzar estrellas ninja desde el control a la pantalla grande. Su funcionamiento no va más allá de deslizar los dedos una y otra vez sobre la pantalla táctil mientras diriges el control a los objetos que quieres eliminar, así que después de unos minutos lo más probables es que te canses o te aburras. Por otro lado, hay que agregar que al igual que Yoshi?s Fruit Cart, sirve como un respiro a las intensas actividades grupales, además de que su estética oriental resulta muy atractiva para los seguidores del arte nipón.

Mario Chase

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Los clásicos nunca pasan de moda, y todos de niños muchas veces jugamos a perseguirnos los unos a los otros; es precisamente esto lo que Nintendo Land introduce en forma de la atracción llamada Mario Chase, y tenemos que decir que sigue siendo divertido. Uno de los jugadores adopta el rol de Mario y ve el mapa desde arriba en el GamePad, usando los sticks para desplazarse, mientras los otros participantes lo persiguen viendo el televisor y ocupando el Wiimote, valiéndose de una flecha que indica la distancia a la que Mario se encuentra de ellos. Es simple, divertido y, fiel a la filosofía absolutamente familiar de Nintendo.

Captain Falcon's Twister Race

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Como todo en Nintendo Land, Twister Race no es un juego de carreras convencional, ya que si bien en el televisor puedes mirar sobre el hombro de tu Mii mientras compite en pistas al más puro estilo F-Zero, en el GamePad tienes que estar al pendiente de la vista aérea del circuito. Lo desconcertante, y hasta cierto grado desalentador, es que mueves al vehículo inclinando de un lado a otro el control, y dependiendo del ángulo, controlas la velocidad o la dirección en que se desplaza. Es un concepto ingenioso y que dándole justo crédito, funciona con gran precisión, el problema es que el diagrama aéreo no resulta tan emocionante como mirar la acción desde el interior del auto.

Donkey Kong Crash Course

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Similar a la adaptación de F-Zero, esta excéntrica remembranza del original Donkey Kong te lleva a recorrer caminos atestados de obstáculos, con la condición de que sólo puedes moverte equilibrando el GamePad hacia un lado u otro. La diferencia, con respecto a la propuesta de Captain Falcon, es que debes ser muy cuidadoso con los ángulos de inclinación, pues hasta el mínimo error provoca que tu transporte se destruya. Además del acelerómetro, la mecánica emplea los sticks para controlar plataformas o impulsar elevadores al soplar en el micrófono.

Pikmin Adventure

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Al igual que los juegos en los que se inspira, Pikmin Adventure es una combinación entre acción y estrategia. La persona que toma posesión del GamePad controla al capitán Olimar ?o más bien, al Mii que está disfrazado de este icónico protagonista? y tiene bajo sus órdenes a los carismáticos Pikmin, que son capaces de destruir todo obstáculo y enemigo que aparezca en el escenario, sólo basta dar toques sobre la pantalla táctil. Pueden sumarse a la fiesta de destrucción otros 4 jugadores en traje de Pikmin, y aunque tienen libertad de acción, es posible convocarlos de manera instantánea al lado de la persona con GamePad, algo que en ocasiones sirve como táctica de ataque. La misión es recorrer escenarios lineales atiborrados de enemigos de todos tamaños y tipos, al tiempo que se recogen perlas de combustible necesarias para terminar el nivel e incrementar el poder de tus personajes o ganar nuevas habilidades.

Luigi?s Ghost Mansion

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Esta atracción puedes jugarla hasta con otros 4 amigos; uno toma el papel de fantasma y su deber es atrapar a los otros, quienes por cierto, no podrán verlo a menos que sea atrapado por el halo de luz de sus linternas. Lo interesante es que quien controla al fantasma usa el GamePad y puede ver la locación de sus víctimas, por lo que buscará las rutas que le permitan llegar por la espalda de cada uno para tocarlos y hacer que se desmayen; los otros jugadores sólo se verán unos a otros en la pantalla del televisor, pero podrán sentir al fantasma gracias a la vibración del control que indica su cercanía. Si un jugador cae, requiere que su equipo lo reviva con el halo de luz de las linternas, aunque esto los dejará vulnerables ante los ataques del fantasma, especialmente porque las baterías se agotan rápidamente con el uso. El fantasma gana si logra derribar a los 4 contrincantes y si estos consiguen llevar el nivel de vida del espectro a 0 al alumbrarlo, ganarán la partida. Puedes estar seguro de que, por mucho, es de lo más divertido en Nintendo Land, y no es por quitar mérito a las otras atracciones, sólo que el balance entre jugadores y mecánica aseguran partidas siempre impredecibles, siempre entretenidas.

En resumen, las 12 facetas de Nintendo Land representan cada posibilidad del Wii U y su novedoso control, pues muestran distintos enfoques de la experiencia asimétrica, aprovechan el acelerómetro, permiten el uso de los Wii Remote en varios juegos, hay constante uso del stylus, obligan a mirar la pantalla táctil y el televisor o ambos a la vez, y requieren mover de muy diversas formas el GamePad. Por supuesto, nada de esto es casualidad, como dijimos al inicio, ya que la variedad de experiencias que ofrece tiene como propósito introducir a toda clase de jugadores en las bondades del Wii U, y más allá, servir como un catálogo para que te familiarices con todo lo que vendrá a futuro tanto de parte de Nintendo como de un buen número de estudios externos.

Por otra parte, el hecho de que el juego esté diseñado para toda clase de persona posiblemente provoque que algunos jugadores se sientan ofendidos con la presentación visual, y es difícil culparlos después de que vieron a su Mii paseando en traje de marinerito. Pero es que además, el gran problema de Nintendo Land radica en la disparidad de sus atracciones, pues mientras algunas son muy divertidas, otras llegan al extremo de lo adictivo y también están las que tienden a aburrir después de unos minutos, sin mencionar que sólo Metroid Blast y Pikmin Adventure cuentan con varios escenarios. Al final, Nintendo Land es más que la suma de todas sus partes, y pese a los tropiezos, está entre lo mejor que hay para Wii U, sin mencionar que ciertas atracciones podrían sustentar un juego completo por sí mismas.