Review

Final Fantasy VIII Remastered

La redención de los SeeD y el regreso de una aventura memorable
LEVELUP 8.8 Muy bueno

PROS:

El rediseño de los personajes da nueva vida al juego

La banda sonora se mantiene intacta y memorable

Los escenarios y secuencias trabajados revitalizan la experiencia

Opciones para quien busque la experiencia original o guste de un camino más sencillo

Respeto a los elementos de la entrega original

Los movimientos de los personajes, aunque limitados, responden bien al control

CONS:

Inconsistencias en ciertos elementos del apartado visual

Las inconsistencias visuales tienen impacto en las batallas

¿En qué momento pasaron 20 años? Eso fue lo primero que me pregunté cuando empecé a escribir la reseña de Final Fantasy VIII Remastered mientras recordaba a la persona que era aquel año, cuando jugaba el nuevo RPG de Squaresoft que se presentaba como una propuesta distinta a lo que había sido el legendario Final Fantasy VII. Curiosamente, aquel título de 1997 no llamó mi atención —a diferencia de la siguiente entrega—, y tuvieron que pasar 2 décadas para encontrarme de nuevo con ella. Gracias al trabajo del equipo francés DotEmu y a la iniciativa de Square Enix, que parece haber encontrado una buena versión para remasterizar, este JRPG famoso y polémico volvió y entró por la puerta grande.

La importancia de la preservación y la lección aprendida

La segunda mitad de los 90 vio un crecimiento importante de la industria de los videojuegos en cuanto a la experiencia de las consolas y, en ese entonces todos, compañías, creativos, jugadores y demás, tomamos un tren que no se detenía y que nos llevaría al futuro, a uno con mayor poder, mejoras gráficas, grandes posibilidades para crear todo tipo de aventuras; no había necesidad de voltear hacia atrás. Lo que disfrutamos en ese momento quedó como una grata experiencia y pasó a ser un recuerdo en aras de la ansiedad que nos generaba la llegada de los próximas generaciones. Quizá este tipo de pensamiento permeó en la industria y tuvo que ver en el hecho de que nadie procurara la preservación de código fuente de juegos terminados y Final Fantasy no fue la excepción, por lo que muchos años después, cuando decidimos voltear al pasado surgió la necesidad de jugar los títulos de antaño. De esta forma, Square Enix tuvo que buscar la manera de traer de vuelta esas entregas y la base sobre la que se tuvo que trabajar eran versiones previas en las que, prácticamente, los estudios tuvieron que hacer auténtica magia para entregar un producto de calidad.

"Los estudios tuvieron que hacer auténtica magia para poder entregar un producto de calidad"

Afortunadamente, la reciente iniciativa de la compañía japonesa de traer de vuelta Final Fantasy VII y Final Fantasy IX tuvo muy buenos resultados, aunque no perfectos. Hace unos días presenciamos el regreso de una entrega muy deseada por los fans, Final Fantasy VIII, JRPG que además de haber hecho suficiente ruido en su época con cambios importantes, hoy se revela como testimonio de la importancia que tiene la preservación de los juegos más grandes de la historia ―me encantaría que estos sucediera con todos los juegos, pero entiendo que es imposible― y que además brinda la oportunidad a las nuevas generaciones de ir hacia atrás y experimentar el origen y desarrollo de franquicias que hoy pertenecen al panteón de los videojuegos.

Un mundo en guerra y la redención de los SeeD

Dado que se trata de una versión remasterizada de un juego clásico que ha sido analizado hasta la médula, vale la pena abordar de manera general lo que es Final Fantasy VIII y lo que propuso en su momento para después revisar sus aciertos y fallas ahora que está de vuelta de la mano de DotEmu.

Final Fantasy VIII tiene lugar en un mundo en conflicto debido a la expansión de Galbadia, potencia que busca hegemonizar hasta el último rincón conocido. En ese contexto, la respuesta de distintas naciones ante la problemática ha sido la creación de grupos de mercenarios de elite, quienes son entrenados para responder ante las necesidades de quien los contrate y no tanto para dar solución a los problemas a gran escala. Dichos grupos se forman en jardines especializados y uno de los de mayor tradición es el de Balamb, donde aparecen los protagonistas de la historia: Squall Leonhart, Seifer Almasy, Zell Dincht y Selphie Tilmitt, quienes, guiados por Quistis Trepe, están a un paso de convertirse en SeeD, o sea, mercenarios de élite del jardín Balamb.

"Las relaciones y conexiones de Final Fantasy VIII comienzan a tomar sentido desde el inicio"

Lamentablemente, no puedo ahondar mucho en la historia, pues las relaciones y conexiones de Final Fantasy VIII comienzan a tener sentido desde el inicio, así que lo prudente en este caso es mencionar que los candidatos a SeeD se verán envueltos en un conflicto de mayor proporción pues el entorno político cambiará de manera abrupta y revivirá una tensión añeja entre las Brujas, entidades poderosas que son capaces de controlar e interferir con el tiempo, las dimensiones y la materia. Conforme avanzamos en la historia de Final Fantasy VIII encontraremos a otros personajes importantes para la trama, como Rinoa Heartilly, miembro del grupo de resistencia que busca la independencia de Timber, Los Búhos del Bosque e Irvine Kinneas, experto francotirador del jardín de Galbadia. Asimismo, la apuesta de Squaresoft para este juego fue la experimentación con otra historia protagonizada por los soldados de Galbadia Laguna, Kiros y Ward, ¿qué conexión tienen con los SeeD de Balamb? Si no has jugado este RPG, tendrás que descubrirlo.

La tierra inspirada en Europa y un soundtrack magistral

El mundo de Final Fantasy VIII, con su temática madura en términos de diseño de personajes y elementos de historia, presenta un entorno futurista con un toque inspirado en ciudades importantes de Europa. Precisamente, cada escenario, que mantuvo la propuesta de fondos prerrenderizados, despide al mismo tiempo ese desarrollo tecnológico y el vínculo con la magia, con lo sobrenatural, relación que tiene que ver directamente con la historia pues, como mencioné anteriormente, en algún momento la política y el uso de cuerpos de seguridad y ataque serán superados por el poder de las Brujas, manteniendo esa dualidad tan característica de la franquicia y que por momentos evoca a Final Fantasy VI y su relación entre la revolución industrial y la magia, pero desde otra perspectiva.

"Todo el apartado sonoro fue respetado"

Uno de los sellos de Final Fantasy ha sido su increíble banda sonora y el trabajo de Nobuo Uematsu en Final Fantasy VIII fue impecable, con piezas que resaltan las emociones que se viven en pantalla, resaltando el poder de aquellos personajes, así como el drama que tendrá lugar en no pocas ocasiones y los enfrentamientos memorables. Todo el apartado sonoro fue respetado en Final Fantasy VIII Remastered y el volver a escuchar esas melodías es un viaje de nostalgia épico que a más de uno le recordará lo que pasaba con su vida hace 20 años.

Final Fantasy VIII Remastered, el reto de DotEmu para revivir a un juego legendario

De inicio, el apartado visual de Final Fantasy VIII Remastered debe ser considerado desde 2 aspectos: el rediseño de los personajes y los escenarios y secuencias de video. En cuanto al primero, el trabajo del estudio francés luce y sin duda ha dado frescura a un título de hace 20 años, otorgando nueva vida a cada personaje y plasmando lo que nuestra mente imaginaba en 1999. De ahí que, como nota curiosa, Square Enix haya bromeado con el clásico meme de la reunión entre Squall y Rinoa, donde la segunda resalta el buen aspecto del nuevo SeeD. Si bien, los movimientos de los personajes reposan sobre la base de la entrega original, el trabajo de DotEmu ha sido muy bueno y permite disfrutar con nuevos bríos la aventura, pues ya no ves a esos héroes o villanos llenos de pixeles moviéndose en entornos prerrenderizados. La misma situación aplica para las invocaciones de los Guardianes de la Fuerza, pues sus diseños también fueron pulidos y son algo notable en términos positivos.

La clásica broma reimaginada
La clásica broma reimaginada

En cuanto a los escenarios y las secuencias de video, apartado presentado en un aspecto 4:3, el trabajo es inconsistente y aunque DotEmu es el responsable directo de esto, no considero que sea justo señalar al estudio francés por algo que, invariablemente tiene que ver con el contexto. ¿A qué me refiero con esto? A que, de acuerdo con la información que se ha compartido durante años, la pérdida de los códigos originales de las entregas de Final Fantasy en la época de PlayStation complicó la posibilidad de hacer remasterizaciones que permitieran traer de vuelta cada título. En específico, se dice que aquellos estudios que se aventuraron en tal empresa trabajaron con builds previos, los cuales contenían errores y apartados inacabados, por lo que fue necesario reconstruir algunas partes. En el caso de Final Fantasy VIII Remastered, esta situación es evidente en las diferencias entre escenarios y secuencias video, pues algunas muestran detalles muy pulidos, mientras que hay entornos y secuencias propias del build que es la base de este proyecto. En ese sentido, me aventuro a pensar que DotEmu no trabajó con un presupuesto holgado, pues, en términos reales sabemos que por más deseado que sea el regreso de un título, al menos en cuanto a remasterización, las ventas no son la panacea para las compañías, así que no sería desatinado pensar que el equipo francés hizo su mejor trabajo con lo que tuvo en sus manos y en sus capacidades, algo que representa un pro y un contra.

"El equipo francés hizo su mejor trabajo con lo que tuvo en sus manos"

Asimismo, las inconsistencias del apartado visual tienen cierto impacto en la batalla pues no hay que olvidar que este juego nació en la época de los CRT y brindaba algunas opciones que permitían sacar más provecho en ataque, defensa o en los Limit Breaks. En ese sentido, la adaptación a nuevos estándares no ha perdonado el paso del tiempo y el cambio en la tecnología, por lo que acertar al momento en que debes presionar los comandos puede darte, en igual medida, tragos dulces y amargos.

Pese a esto, es importante mencionar que el proceso creativo detrás de la remasterización contó con la supervisión de desarrolladores que participaron en la versión original, como Hiroshi Harata, responsable del sistema de batalla y el mismísimo Tetsuya Nomura, quien participó en el diseño de arte de la entrega de 1999.

La inconsistencia de las secuencias de video es entendible
La inconsistencia de las secuencias de video es entendible

El polémico sistema de enlaces: lo amas o lo odias. No hay punto medio y está de regreso

Si amas u odias el sistema que propuso Final Fantasy VIII hay buenas o malas noticias para ti, pues no fue modificado, así que lo que viste y experimentaste en la entrega original está de vuelta en Final Fantasy VIII Remastered.

Éste era el momento adecuado para cambiar algunos aspectos de las mecánicas que dan forma a la franquicia, y el sistema alejado del grinding y la progresión —basado en los enlaces con la magia y con los Guardianes de la Fuerza— de Final Fantasy VIII permaneció intacto. Polémico desde el inicio, el sistema de enlace generó opiniones divididas entre los jugadores por su enfoque hacia las combinaciones y la experimentación en superposición a los elementos tradicionales de los sistemas de progresión.

En Final Fantasy VIII, igual que en esta versión remasterizada, el nivel de cada personaje no tiene tanto que ver con el aumento de su poder, pues se fundamenta en las combinaciones que se realicen partiendo de los Guardianes de la Fuerza y las características que puedan desarrollar, ya sea en cuanto a ataque, defensa, magia o vitalidad. Todo RPG de la vieja escuela supone un ingreso constante en los menús y Final Fantasy VIII no es la excepción, solo que en lugar de estar al tanto de los niveles, es preciso atender las estadísticas y analizar qué tipo de enlaces sacan el mejor provecho. De inicio, los personajes solo puede atacar, pero en cuanto la historia permita hacerse con un Guardián de la Fuerza será posible sumar más acciones y conocer las posibilidades que tenemos, las magias que podemos usar en apartados específicos, mismas que obtendremos mediante extracción ante el enemigo y en puntos de ciertos escenarios, y el efecto que tienen. El sistema está diseñado para otorgar, como se dice coloquialmente, unas por otras, y colocar una magia en apartados como fuerza, vitalidad, resistencia o poder mágico, tendrá efectos tanto positivos como negativos, los cuales deben ponderarse según las condiciones de la batalla y lo que queramos desarrollar con cada personaje.

El sistema de enlaces de Final Fantasy VIII es diferente y de ahí que muchos lo aman o lo odian, sin embargo, su punto débil tiene que ver con el diseño mismo del juego, pues la extensión del mismo y el constante uso de los Guardianes de la Fuerza lo convierten en un trámite, a veces, molesto en etapas avanzadas. Básicamente y pese a la polémica, el sistema de enlaces se encuentra en una posición deseable pues lo ideal es que agrade a la mayoría, si eso no es posible, lo mejor es que divida opiniones y en última instancia, indeseable, es que a la mayoría le desagrade. Personalmente, este sistema me permitió acercarme de manera más profunda a los RPG, género del que no era entusiasta hace 20 años, y, al menos, como punto de iniciación, fue una experiencia satisfactoria, aunque 20 años después, fue que noté, desde otra perspectiva, que no tuvo la compatibilidad adecuada con el tipo de propuesta que se manejó, como pocos personajes con los que jugar y una aventura que abarcó 4 discos.

Opciones para la vieja escuela y los nuevos jugadores

Tal como ha sido la línea de remasterizaciones de Square Enix en torno a Final Fantasy, Final Fantasy VIII Remastered cuenta con opciones que pueden hacer de la experiencia algo sencillo y más rápido. Esto significa que al apretar el stick izquierdo podrás aumentar la velocidad, salvo en las secuencias de video, mientras que haciendo lo mismo con el stick derecho revitalizarás a tu personaje en cuestión de salud. Asimismo, al apretar ambos sticks podrás evitar los enfrentamientos aleatorios. Al mismo tiempo, y si es posible luchar con la tentación de sacar una ventaja, también puedes vivir la experiencia original sin ningún tipo de ayuda, así que la opción para los jugadores de la vieja escuela está disponible.

Final Fantasy VIII Remastered en imágenes

Conclusión

El regreso de Final Fantasy VIII es motivo de celebración y el trabajo de DotEmu es digno de admiración, pues fácilmente puede ser la mejor de las remasterizaciones de aquella época. Pese a que Final Fantasy VIII Remastered tiene algunas inconsistencias, en general es un gran juego y cuenta con los elementos necesarios que revitalizan la experiencia para acercarla a nuevas generaciones, pero mantiene todo lo que nos cautivó de la entrega original. Sin duda, la iniciativa de Square Enix llegó a buen puerto y, tal como se desea, abrió una posibilidad para que el mundo pueda conocer esta entrega después de 20 años de su lanzamiento.

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