Dicen por ahí que hace décadas los videojuegos no pecaban de pretenciosos. La combinación de diseño y mecánicas se entendía como la forma en que se expresa el medio, y el resto, por muy artístico que fuera, era un complemento que potenciaba el concepto. Un gran juego podía serlo sin una historia profunda; sólo bastaba una razón para justificar una idea y lograr la correcta integración que tendríamos en las manos, el control y lo que sucedía en pantalla. ¿Recuerdas Tony Hawk’s Pro Skater? ¿Viste tu fase rebelde hecha videojuego en Jet Set Radio? Pues estás por regresar a ello con Denshattack!, juego del estudio español Undercoders y una de las sorpresas del año.

Cuando la rebeldía era lo máximo y nadie defendía a la empresa millonaria… al contrario, queríamos verla arder

Conocí Denshattack! en su previa con una presentación que hacía énfasis en su concepto y sus inspiraciones. El año 2000, la estética multicolorida, la influencia de la cultura pop japonesa; ese extraño periodo durante el que sentíamos que el paso a un nuevo siglo y milenio traería los milagros de los que habló el neoliberalismo.

No juzgamos, muchos éramos adolescentes y pensábamos que el mundo mejoraría; después de todo, teníamos a los videojuegos y a las corrientes alternativas en la música, el cine, la TV y la literatura que nos daban la razón. Obviamente, sucedió algo muy diferente, pero eso no significa que ese espíritu haya dejado de existir; sigue ahí, y de vez en cuando alguien tiene la decencia de recordar aquello que hizo grande a una época y al gaming mismo, en su accidentado paso al 3D y en su camino a la cima.

Justamente es de ese punto en el tiempo de donde Denshattack! obtiene su justificación y recuerda que hubo una era en que ser rebelde era lo máximo.

Denshattack
Que no te engañe el colorido; es una versión distópica de Japón

Denshattack! Tiene lugar en una versión distópica de Japón que vivió desastres ambientales y domina la corporación Miraido. La vida se resguardó y siguió en cúpulas enormes, donde todo está bajo el control de la empresa que, obviamente, ejerce su dominio en todo nivel. Controlar el transporte es esencial por cuestiones de movilidad de la población, pero también de las mercancías, y ya que la IA existe también en la ficción para arruinarlo todo, la corporación puso en marcha un plan para apropiarse de cada metro de línea férrea.

No todas las generaciones son sumisas, y en la era de Denshattack!, los jóvenes encontraron en los trenes y sus vías una manera de salir del sistema, expresar su descontento y crear formas alternativas de comunicación y abastecimiento, pues no todos viven de lo lindo dentro de las cúpulas: la rebeldía en estado puro.

Aquí, tomas el control de Mei, una repartidora de ramen cuyo camino se cruza con un grupo de jóvenes hartos de Miraido, pero que en ese momento están divididos en facciones, algunas de ellas, antagónicas. Es ahí donde descubre el Denshattack, una disciplina que sirve como medio de expresión, pero también como sabotaje contra la corporación, y entonces comienza la acción.

Denshattack
Un grupo de rebeldes contra la corporación Miraido

¿Acrobacias en trenes en una versión distópica de Japón? Estás loco

A simple vista, parece esa mescolanza que a más de uno le generaría incertidumbre: trenes, trucos, Japón distópico, etcétera. Basta con recordar que, hace 26 años, eso era cool y ahí estaba el SEGA Dreamcast para probarlo.

Denshattack! toma las bases de diseño y mecánicas de juegos como Tony Hawk’s Pro Skater y Jet Set Radio. El concepto es sencillo: arrancas tu tren, vas por los rieles a toda velocidad, pones a prueba tus reflejos y tu buen manejo del control, y haces trucos para lucir increíble, obtener puntos y contenido extra. No te dejes engañar, no se trata del típico jueguito que encuentras en cualquier smartphone o tablet donde hay que esquivar obstáculos de forma repetitiva y estúpida; aquí, las cosas son serias.

Denshattack
Vértigo y diversión

En el juego hay más de 60 niveles divididos en 9 secciones que abarcan la campaña. Aunque no lo creas, hay una historia —cliché, definitivamente—, pero no por eso menos atractiva. Lo primero que destaca es la increíble y bien diseñada curva de aprendizaje y de dificultad, pues el proceso resulta de lo más orgánico y genera la sensación de avance que, a su vez, motiva para seguir en busca de nuevos retos, siempre con la adrenalina a tope. En Denshattack!, el diseño de arte y todo el colorido, junto con la banda sonora, se encargan de hacer que todo luzca increíble.

Cada recorrido es vértigo absoluto. Puedes hacer infinidad de trucos, conectarlos con el tradicional grind en los rieles para obtener los puntajes más altos y desafiar cualquier ley de la física, pues el juego no teme ser exagerado y hasta ridículo, y por lo mismo, en todo momento la diversión está garantizada.

Cada nivel tiene esencia y una razón de ser. Se trata de algo más que ir del punto A al punto B; hay objetivos, y es ahí donde Denshattack! muestra su excelente variedad con secciones donde cambia la perspectiva y debes evitar obstáculos de la manera más original posible: surfea olas, enfrenta Kaijus, vamos, hasta hay una parte que se inspira en Guitar Hero.

Denshattack
A surfear

Además, hay partes donde debes tomar decisiones inmediatas; cada una te lleva por un camino distinto, pero en todo momento existe una presión agradable con el sistema de recompensas. Puedes encadenar trucos hasta lograr puntajes de locura, pero un mal movimiento puede provocar que pierdas todo. También puedes ser conservador y, simplemente, cumplir. En todo caso, Denshattack! no castiga de forma brutal; de hecho, en cada falla te permite reaparecer metros antes para que lo intentes de nuevo.

Tantos elogios son posibles gracias al excelente control. Undercoders hizo un trabajo impresionante para garantizar que el juego responda como debe hacerlo para evitar que se esto convierta un factor que juegue en contra. Un videojuego de habilidad como éste requiere un mando perfecto, y durante mi experiencia de juego encontré ese punto en que tus manos y el mando son uno solo: la gratificación al ejecutar el movimiento correcto y verlo ocurrir en pantalla de la manera más suave posible. Por supuesto, aprender toda la “trucopedia” lleva tiempo, pero vale la pena.

Si hablamos de música, la frecuencia cardiaca no cede, pues esos recorridos que duran pocos minutos pero son explosivos están cubiertos con temas de high-energy, breakbeat, jazz y música electrónica heredera de Arcade compuesta por Tee Lopes, Takenobu Mitsuyoshi (SEGA), Richard Jacques (Jet Set Radio), Shoji Meguro (Persona), Harumi Fujita (Capcom), MIYACHI, Ironmouse y The DO DO DO’s. Prácticamente, el paquete completo para quienes nos fugamos de vez en cuando al 2000 en nuestra mente.

Denshattack
Trucos por doquier

Un punto en el tiempo

Undercoders capturó correctamente la imagen de una época y la plasmó en 2026 de la mejor manera. Denshattack! cuenta con un sistema de recompensas y personalización muy divertido y nostálgico. De inicio, algo muy positivo es que no hay que pagar para obtener contenido adicional, todo lo ganas con tu habilidad y actuando fuera de la caja.

Denshattack
Sí, el verde neón era lo máximo en el 2000

Además de abrir nuevos modelos de tren, cada uno con sus fortalezas y debilidades, puedes cambiar su color, graffitearlos y poner stickers. También tendrás la oportunidad de guardar tus mejores momentos y conocer más de la historia de esta versión distópica de Japón y los motivos de los rebeldes en un fanzine. Hace 26 años, el ascenso de Internet y cierta accesibilidad para tener una PC resultaron en la mayor cantidad de publicaciones hechas por fans provenientes de distintos grupos sociales y corrientes culturales.

En Denshattack! puedes hacer lo mismo mientras comienzas a odiar a Miraido y acumulas la altanería suficiente para volar uno de los centros de datos de su IA.

¿Algo negativo? Tal vez la ausencia de un modo libre que te permita recorrer a tu gusto cada parte de Japón a través de sus rieles, pero mientras eso no llegue con una actualización (si es que sucede), siempre puedes repetir los niveles en busca de perfeccionar tu habilidad y sacar 100% en cada recorrido.

Una de las sorpresas de 2026

Mientras la industria y muchas de sus comunidades pelean en redes sociales en espera de que un AAA juegue el papel de mesías, los estudios independientes mantienen su compromiso con la esencia del medio. Denshattack! lo hace al tomar un concepto que tenía más de 2 décadas y lo trae al presente para recordar que la etimología de la palabra juego en su forma verbal es DIVERTIRSE.

El diseño de niveles desborda originalidad y variedad, mientras las mecánicas se integran a la perfección con el control, todo esto aderezado por una historia sencilla, pero motivante, y todo el colorido pop japonés del año 2000. Denshattack! es, sin duda, uno de los mejores juegos de este año y demuestra que siempre es bueno regresar a las bases cuando estás rodeado de incertidumbre.

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