Quédate en casa: Spec Ops: The Line, un inesperado descenso al infierno

Lo que inició como un shooter más terminó por convertirse en una experiencia despiadada, pero memorable


Sabemos que la cuarentena por COVID-19 no es fácil y lo primero que te deseamos como miembro de nuestra comunidad es que tanto tú como tus seres queridos estén bien. Si es el caso y puedes disfrutar más videojuegos que de costumbre tenemos para ti nuestra serie Quédate en casa, donde el staff de LEVEL UP ha aprovechado la ocasión para recomendar algunos títulos para estos días de encierro. Esta semana, Fernando Salinas nos llevó al mundo mágico de Okami, mientras que Pedro Cesari apostó por el reconocimiento a Secret of Mana. De la misma forma, Mardokeo Galván nos recordó uno de los momentos cumbre de la escena indie con Journey y Luis Sánchez nos contó sobre la ruptura de esquemas existente en Divinity Original Sin 2.

Se dice por ahí que el verdadero rostro de las personas se ve en momentos extremos o difíciles y vaya que en los videojuegos se han explotado los entornos de crisis y el descenso de los personajes al infierno. Uno de los grandes exponentes es sin duda Spec Ops: The Line, juego desarrollado por Yager Development que vio la luz en 2012 luego de un proceso tortuoso y accidentado que data, según reportes, de 2003 cuando inició como heredero de las entregas Spec Ops. Quizá, este duro proceso, plagado de incertidumbre, cambios repentinos e incluso una cancelación en 2005, fue lo que motivó al equipo de desarrolladores para plasmar en el campo de batalla el drama, la desesperación y la manera en que un entorno adverso y sin esperanza puede sacar lo peor de alguien.

Spec Ops: The Line inicia siendo un shooter en tercera persona con mecánicas básicas, elementos tácticos y un sistema de cobertura no muy bien refinado y criticado en su momento así como en la actualidad. Sin embargo, en ningún momento se vuelve injugable y menos por la ferocidad de los enemigos, así como por las posibilidades que tienes a tu alcance para que el entorno juegue a tu favor. No pasará mucho tiempo para que comprendas que la obra de Yager es una experiencia que parte de los clichés de los títulos bélicos promedio pero desemboca en la parte más cruda, cruel y despiadada de la guerra, aquella donde no existe el ganar o perder, sino el perder menos o perder más, dañar menos o dañar más.

Y es que más allá de sus limitantes como juego, Spec Ops: The Line es uno de los pocos casos en que la narrativa es tan poderosa y se integra tan bien al diseño del título que termina por absorberte y te mantiene en este descenso al infierno bélico que vivirán el Capitán Martin Walker y su equipo Delta en la misión que tratarán de cumplir en Dubái. Es Evidente que el objetivo de Yager era este, sacar la atención de los disparos, la bravuconería y las gestas heroicas para colocarla en los dilemas morales que cumplen muy bien su función al incomodar al jugador y mostrarle que no hay una fumada de puro al final de la misión, sino dolor, culpa y trauma en sus distintos finales.

¿Ya te sientes un héroe?

Sí, Spec Ops: The Line es lineal y en ciertos rubros peca de genérico, pero ¿qué demonios importa eso cuando todas sus partes están bien integradas y son capaces de brindar una experiencia memorable? Esta entrega, que se debate entre ocupar un lugar en la historia o perderse en el tiempo ―algo que solos los jugadores pueden decidir― logró destacar en un mar de juegos bélicos pero, quizá con la mayor fidelidad a su historia, el esfuerzo no fue suficiente para trascender en el mercado, aunque de inmediato se convirtió en un juego cuasi de culto.

Es probable que Spec Ops: The Line termine por ser una obra única pues, como lo dijo hace años Walt Williams, escritor del juego, no es posible continuar porque: "su desarrollo fue brutal y doloroso y todos los que trabajaron en él preferirían masticar vidrios rotos en vez de hacer una secuela". De ahí que no se pueda dejar pasar la oportunidad de jugarlo mientras se encuentra disponible. En ese sentido, Spec Ops: The Line está esperando a todo aquel que quiera ponerse frente a frente con la cara verdadera de la guerra en PlayStation Store para PS3, Xbox Market para Xbox 360 y PC.

Finalmente, te dejo con otras recomendaciones que encontrarás en nuestra serie Quédate en casa:

Daniel Laguna ― Tetris, un clásico que nunca pasa de moda
Luis Sánchez ― Kingdom Under Fire: The Crusaders y la maravilla de la fantasía medieval
Fernando Salinas ― Vanquish, acción desenfrenada al estilo de Platinum Games
Pedro Cesari ― Stardew Valley, la vida en la granja es la mejor vida
Víctor Rosas ― BioShock, tan cerca de la pesadilla y tan lejos de la utopía

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