Muchos jugadores esperaban que Rise of the Tomb Raider aprovechara la potencia de Nintendo Switch 2 para ofrecer una experiencia a 60 FPS. Después de todo, la consola ya ha demostrado que puede mover títulos muy exigentes con buen rendimiento. Sin embargo, el estudio responsable de esta versión confirmó que ese objetivo simplemente no fue posible.

Aspyr compartió nuevos detalles sobre el desarrollo del port y explicó que el equipo dedicó varios meses a intentar alcanzar esa meta. Al final, la decisión fue mantener una mejor calidad visual en lugar de reducir drásticamente los gráficos para conseguir una mayor tasa de cuadros.

Aspyr intentó llevar el juego a 60 FPS durante meses

Durante una entrevista, la productora Anna Grant y la productora senior Kay Gilmore explicaron que el equipo trabajó durante meses para que Rise of the Tomb Raider funcionara de manera estable a 60 FPS en Nintendo Switch 2.

Las desarrolladoras señalaron que escucharon los comentarios de los jugadores tras el lanzamiento de Tomb Raider: Definitive Edition. En aquella ocasión, algunos usuarios consideraron que el juego sacrificaba demasiada calidad gráfica para mejorar el rendimiento.

Por esa razón, el estudio decidió buscar un mejor equilibrio en esta nueva adaptación.

“Sí, pasamos meses intentando que el juego funcionara de forma consistente a 60 FPS. Escuchamos los comentarios de los jugadores sobre Tomb Raider: Definitive Edition respecto al sacrificio de calidad visual para obtener un mejor rendimiento, así que queríamos asegurarnos de que Rise of the Tomb Raider fuera la mejor versión posible en Switch 2. A pesar de su antigüedad, Rise of the Tomb Raider exige mucho más de la GPU que su predecesor. Como resultado, no podía funcionar a 60 FPS sin compromisos importantes que habrían frustrado a los jugadores".

Rise of the Tomb Raider - Descent Into Legend

La carga sobre la GPU fue el principal obstáculo

Según Aspyr, el mayor problema fue que Rise of the Tomb Raider utiliza muchos más recursos gráficos que el primer juego de la trilogía. Aunque ambos títulos tienen varios años en el mercado, la secuela incorpora escenarios más complejos, mejores efectos de iluminación y una carga considerablemente mayor para la GPU.

Eso hizo imposible mantener 60 FPS estables sin reducir de forma importante la calidad gráfica. Debido a esa situación, el estudio optó por ofrecer una presentación visual más atractiva, aunque con una tasa de cuadros menor.

Las declaraciones también dejan entrever que es poco probable que una futura actualización agregue un modo de 60 FPS. Si el equipo ya dedicó meses a buscar una solución sin éxito, parece difícil que esa opción llegue más adelante.

¿Prefieres jugar Rise of the Tomb Raider con mejores gráficos o cambiarías calidad visual por 60 FPS? Cuéntanos en los comentarios.

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