
Soul Sacrifice
La desafiante experiencia en la que se combinan hechizos y estrategia
Por Rodrigo Villanueva+ LO BUENO
- La mecánica de sacrificio es innovadora, desafiante y realmente impacta en la forma de jugar
- Experiencia adictiva
- Historia y mitología fascinantes
- La música es excelente
- Arte conceptual imaginativo
- Modo espiritual que revoluciona el rol del espectador
- LO MALO
- Progresión lenta
- Inteligencia artificial deficiente en modo solitario
- Pixeles evidentes en algunos niveles
- Desaprovecha las capacidades de la portátil
- Menús y argumento presentados de modo poco atractivo
Catalogado por algunos como el mesías que el PS Vita necesita para mejorar sus números de venta, Soul Sacrifice es un desafiante título de acción con matices RPG, que te mantendrá pegado a la consola portátil por semanas. Para ello será necesario tolerar las primeras horas de frustración y tener un juego de muñecas resistente.
En Soul Sacrifice asumimos el rol de un prisionero sin nombre, quien espera dentro de su celda el momento de su ejecución a manos del poderoso hechicero Magusar. Por fortuna, cerca de está Librom, un libro mágico con el don del habla, en cuyas páginas están las memorias de otro magnífico hechicero. Leerlo significa revivir las aventuras o misiones fantasma de este brujo del pasado y, al mismo tiempo, aprender sus secretos para, eventualmente, hacerle frente a Magusar, librarnos del cautiverio y salvar algo más que la vida.
La progresión no es del todo lineal o apegada rígidamente a un hilo conductor, más bien está ramificada en episodios a los que se puede acceder en cualquier orden, aunque existen segmentos que se desbloquean poco a poco. De hecho, es factible combatir a Magusar desde el comienzo, pero con mínimas probabilidades de éxito.
La idea es vivir los combates plasmados en Librom y desarrollar paso a paso a nuestro personaje, hasta que esté listo para enfrentar su máximo desafío, pues lo que aprende en las páginas puede llevarlo al mundo real. Ahora bien, sin importar el orden que decidamos seguir, conoceremos la historia del hechicero que escribió el libro y su relación con Magusar y con otros brujos. Además de los hechiceros, en este mundo de fantasía hay monstruos ocultos en cada esquina, lo que hace necesaria la existencia de la Secta de Avalon, un gremio de asesinos dispuesto a mantener el orden a toda costa.

El folclor que rodea a Soul Sacrifice será un auténtico manjar para quien tenga la paciencia de sumergirse en él. Inafune y compañía crearon una mitología rica en detalles, donde cada aliado, enemigo y lugar tiene una historia. Librom está lleno de cuentos que valen mucho la pena e incluso contienen una moraleja, pues aquí todo se rige por el principio de acción y consecuencia. Sabemos, por ejemplo, que los orcos solían ser gatos comunes que se contaminaron con hechicería y eso los convirtió en aberraciones monstruosas con apetito de carne humana; que los necrófagos eran cuervos que usaron magia para intentar imitar a los humanos; que el Desierto de Noé era una tierra fértil hasta que se libró una guerra con terribles embrujos que la dejaron desolada, etcétera. Cada elemento tiene sustancia y por ello Soul Sacrifice está lejos de ser sólo un juego de combate. Eso resulta fascinante.
Lamentablemente, el formato en el que esto se presenta no es el más atractivo y al final del día, lo que tenemos es un libro con unos que otros apoyos gráficos y actuaciones de voz. Seguramente habrá quien prefiera dejar de lado los pormenores que enriquecen la historia y salte directo a la acción por falta de interés en la lectura.
Como seguramente se imaginan, la cura para los efectos del Rito Negro son las lágrimas de Librom y vaya que hacen falta para recuperar el sello y eliminar las consecuencias. De otro modo, entraremos en las batallas subsecuentes con una importante desventaja.
Otro tipo de sacrificio es el de los aliados o el de uno mismo. Si un compañero cae abatido, podemos elegir entre salvarlo para seguir contando con sus poderes tanto en esa batalla como en otras posteriores o sacrificarlo y desatar un poderosísimo hechizo; lo mismo aplica para nosotros. Si tenemos la certeza de que el archidiablo en turno está cerca de ser derrotado, es factible optar por el sacrificio a manos de un aliado para inclinar la balanza, el inconveniente es que no baste con la inmolación para terminar con el jefe y entonces uno quede en el mundo de los muertos.

Si morimos podemos seguir participando en la acción en forma de espíritu y con una perspectiva de pantalla especial que destaca a enemigos y aliados. Al tocar la pantalla sobre un enemigo, disminuimos su resistencia momentáneamente, y al hacer lo mismo sobre un compañero, potenciamos sus ataques. Es una idea innovadora que revoluciona el rol del espectador y permite una participación activa que se siente realmente útil, si bien no tan entretenida como estar vivo, naturalmente.
Hay que reconocer que ningún atributo especial del PS Vita se explota ampliamente, más allá del uso de la pantalla táctil en el estado espiritual como explicamos y para navegar el menú y la administración de los atributos, los hechizos, etcétera. También se puede manipular el tiro de la cámara dentro de nuestra celda moviendo el dispositivo, pero tocar la pantalla dentro de la arena sólo sirve para desatar los Ritos Negros apretando un botón; eso es todo.
Nos preguntamos si en un juego tan táctico y complejo como este, hubiera sido inteligente forzar el uso de las cualidades del aparato, por otro lado, si no planeaban usarlas, entonces habría que cuestionar si desarrollar esta versión fue la decisión más acertada. ¿Por qué? Porque muchas batallas son largas y demandantes a nivel estratégico y físico. Nuestras muñecas definitivamente se quejaron luego de una serie de batallas de más de 20 minutos cada una y eso, no es ideal.

En términos gráficos, tampoco hay algo del otro mundo, esto quizá para que la acción se mantuviera lo más fluida posible, pero de cualquier forma, los pixeles son evidentes en la superficie de algunas arenas, y a estas alturas, eso resulta imperdonable. Un asunto muy diferente es el de la música, que no le pide nada a la banda sonora de cualquier película de Hollywood y puede catalogarse como épica, con momentos majestuosos donde resaltan coros y acompañamientos orquestales y otros ciclos melódicos también deleitantes.
En resumen, Soul Sacrifice es un título con una aproximación profunda, original y altamente desafiante al género de acción, donde la mecánica de sacrificio juega un rol preponderante que impacta en la forma de abordar cada batalla, porque demanda estrategia y coordinación. El contexto narrativo es rico en detalles y la historia en sí constituye una lectura fascinante, enmarcada con acompañamientos musicales de primera y un singular arte conceptual que quizá no brilla lo suficiente debido a su escala gráfica. Nos hubiera gustado una progresión más ágil, un aprovechamiento más marcado de las capacidades únicas de la plataforma y una experiencia más consistente cuando se juega en solitario.
Soul Sacrifice es una experiencia singular donde todo tiene un precio, lo que incrementa la dosis de estrategia necesaria para jugar. En esencia, es un título de acción dividido en combates individuales situados en diferentes arenas, donde enfrentamos a varios enemigos de un repertorio de alrededor de 25, que se dividen en 2 categorías: criaturas que solían ser animales comunes y por hechicería se convirtieron en bestias aterradoras; y archidiablos, humanos distorsionados por alimentar apetitos pecaminosos como la avaricia, el orgullo, la lujuria o la gula hasta transformarse en enormes seres con aire mitológico que hacen las veces de jefes y resultan tremendamente difíciles de derrotar.
A nuestra disposición tenemos 2 barras de energía: una de vida y otra de magia, así como un repertorio de poderes denominados ofrendas, que van desde rayos de fuego hasta puños de hielo que salen del suelo, pasando por hechizos regenerativos, espadas, proyectiles e invocaciones. La mayoría está agrupada en elementos como calor, hielo, electricidad, veneno o piedra, pues también existe una dinámica de piedra-papel-tijera para despachar monstruos. En total, se pueden tener 400 ofrendas distintas, pero sólo es posible llevar 6 a cada batalla y aquí empieza lo peculiar: la cantidad de veces que se puede usar una ofrenda es muy limitada, y para recargarla hay que matar enemigos. Al hacerlo, siempre se nos dará la opción de sacrificar su alma por las fechorías que cometió o tener piedad y salvarla. Sacrificarlo potencia las ofrendas, mientras que salvarlo aumenta la vida, además de que cada acción suma puntos de experiencia a la barra respectiva hasta llegar a un total conjunto de 100, y entonces tenemos un personaje robusto en magia o en salud.

Lo que nos disgustó de Soul Sacrifice fue la lentitud de la progresión. Podemos jugar hasta 50 misiones fantasma, con todos los archidiablos y todos los progresos argumentales que eso implica, y no estar ni a la mitad del desarrollo de los niveles de vida y magia. Esto resulta especialmente fastidioso al comienzo, pues aunque cada misión fantasma tiene un indicador de nivel de dificultad, a menudo no refleja el verdadero desafío implícito para el personaje principal en relación con el ritmo de desarrollo. Es hasta después de unas 10 horas o más que se diluye esa sensación de vulnerabilidad y empezamos a vivir un desafío genuinamente gratificante. Lo mismo aplica a los aliados, si no resulta todavía peor. Aquí la recomendación es, que si carecen de conexión a Internet o no piensan jugar en cooperativo con otros cerebros humanos, se preparen para cierta dosis de frustración, toda vez que los companions harán lo que les plazca, incluyendo desatar poderes que pueden aturdir al resto del grupo o demorar la hora de participar en hechizos conjuntos.
Soul Sacrifice es una experiencia compleja, donde todo significa una elección; de ahí su nombre y su singularidad. Imaginen un escenario donde tengan poca vida y pocas invocaciones de ciertas ofrendas. Matan a un orco y tienen que decidir a qué le asignarán los puntos resultantes, ¿a la vida aunque se queden sin ofrendas o a la magia, aunque queden al borde de la muerte? También hay ofrendas que regeneran salud o magia para nuestro personaje o compañeros, y ese es otro factor a considerar; ahí es importante pensar que usar una hendidura para una ofrenda regenerativa quizá suponga prescindir de mayor potencial ofensivo y viceversa. Lo más desafiante del caso es que una ofrenda se pierde cuando se agota, y hay que recurrir a una excéntrica y escasa divisa para recuperarla: lágrimas del ojo de Librom. Así es, Librom tiene un ojo central que genera lágrimas cada cierto tiempo. Estas gotas sirven para mitigar los daños causados por la mala administración de los poderes, el exceso en su uso e incluso pueden revertir algunas malas decisiones.

Volvamos al asunto de las ofrendas; cuando una se agota, nos dirigimos al menú del repertorio de donde tomamos gotas de Librom para recuperarla y poder usarla en misiones subsecuentes. Lo mismo aplica para algunos aliados. Es posible que en vez de sacrificar a un enemigo decidamos salvarlo y eso no sea del agrado de uno de nuestros companions. Si tal es el caso, este se separará de nuestro grupo y para reintegrarlo habrá que usar las gotas. Lo que nos molestó en particular fue que ciertas veces el aliado parecía irse sin razón aparente, sin que hiciéramos algo en particular y fue necesario invertir las preciadas lágrimas para reintegrarlo, en una situación que parecía un capricho del juego.
Además de las ofrendas, existen los Ritos Negros, que son hechizos especiales disponibles sólo cuando se está cerca de la muerte, los cuales desatan una extraordinaria cantidad de poder y pueden ser la diferencia entre abatir a ese archidiablo o tener que repetir la misión completa. ¿Cuál es la trampa? Bueno, efectuar uno de estos ritos agota por completo y le pasa factura a ciertos atributos de nuestro personaje. Por ejemplo, Infernus, desata una tormenta de fuego por todo el escenario pero consume la piel, lo que para efectos prácticos supone disminuir la defensa a la mitad y estar mucho más vulnerable. Tenemos el caso de Gleipnir, donde nuestro personaje se arranca el brazo derecho para formar una gigantesca cadena de poder que envuelve a los enemigos, el problema es que esta extremidad alberga una serie de sellos mágicos o tatuajes que potencian todos sus atributos. Se pueden portar hasta 10, y permiten resistir más cierto tipo de ataque, incrementar el daño ocasionado por nuestras magias o robustecer la salud, sólo por citar algunos ejemplos, todo en proporciones porcentuales. Entonces, cuando nos cortamos el brazo con Gleipnir, podemos olvidarnos de sus poderes por completo.
Ahora bien, probar Soul Sacrifice en línea es una experiencia más fluida y divertida que la individual. De entrada, encontrar salas para jugar o miembros que participen en una que hayamos creado resulta rápido y sencillo. Otra ventaja es poder combatir en compañía hasta de 3 aliados y no sólo 2, como en la campaña solitaria. Esto supone mayor poder ofensivo, sin mencionar la evidente ventaja de coordinarse con cerebros humanos y no con la inteligencia artificial.
Sobra decir que la progresión que se hace en el modo cooperativo se comparte con el modo historia, pero si sacrificamos a un aliado, este no se pierde de manera permanente, como ocurre con los personajes de la campaña individual, así que de cierta forma hay más libertad.

Algo conveniente es que el frente online viene provisto de un repertorio de frases prefabricadas para usar dentro y fuera de combate, es decir, en los menús preparatorios. A la larga, esto se torna útil para efectos de coordinación, sólo que no pudimos encontrar una línea específica para solicitar ayuda a la hora de efectuar un hechizo compartido.
Un detalle que nos dejó insatisfechos fue que, al menos por ahora, sólo están disponibles las misiones de los Pactos de Avalon, que suman alrededor de 50. Parecen suficientes, pero se van como agua, sin mencionar que las misiones contra monstruos genéricos suponen poco desafío para un cuarteto de poderosos hechiceros. En otras palabras, las misiones más divertidas son contra archidiablos.

En síntesis, el frente cooperativo de Soul Sacrifice está muy bien logrado y realmente vale la pena. Si adquieren el juego y no prueban esta parte, se están perdiendo de una experiencia distinta a la campaña y, sobre todo, más divertida.

Soul Sacrifice
Un misterioso título protagonizado por hechiceros donde la estrategia será fundametal.
DETALLES
- Desarrollador:marvelous
- Publisher:Sony Computer Entertainment
- Género:Acción, Juego de Rol
- Fecha de Lanzamiento:29/Abril/2013
+ LO BUENO
- La mecánica de sacrificio es innovadora, desafiante y realmente impacta en la forma de jugar
- Experiencia adictiva
- Historia y mitología fascinantes
- La música es excelente
- Arte conceptual imaginativo
- Modo espiritual que revoluciona el rol del espectador
- LO MALO
- Progresión lenta
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- Pixeles evidentes en algunos niveles
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