Hay una razón por la que Golden Abyss se usa como estandarte para la publicidad de Vita: es un testimonio tangible de las capacidades de la consola, y aún mejor, traduce con extrema fidelidad la experiencia de PlayStation 3 a portátil. Es, a todas luces, un UNCHARTED hecho y derecho, pues luce, suena y se juega exactamente como sus hermanos en alta definición, y aunque tiene defectos graves, es una obra extraordinaria y ejemplar, atestada de acción intensa aderezada con grandes dosis de entretenimiento.

Esta vez, en lugar de llevarnos más adelante en las crónicas del temerario Nathan, la aventura es un viaje a su pasado, años antes de que se adentrara con Elena y Sully en las míticas fauces de El Dorado. Aquí nos damos cuenta de que las malas amistades lo han perseguido desde sus inicios, pues Golden Abyss cuenta su historia con Jason Dante, un colega buscatesoros que lo arrastra a un conflicto guerrillero que incluye traiciones, arqueólogos perdidos y por supuesto, reliquias invaluables.

En comparación con el resto de la franquicia, la historia es un tanto superficial y el reparto se muestra demasiado plano, sin embargo, la trama da giros inesperados y la narrativa es fluida e interesante; mientras sigues detestando a los antagonistas, la heroína te seduce y te aseguramos que te sentirás identificado con la jocosa personalidad de Nathan. Dicho de otro modo, el reparto y la trama son superiores al promedio de los títulos de acción, pero sin llegar al nivel de lo que Naughty Dog acostumbra.

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Los placeres fundamentales de UNCHARTED se conservan: escalar entre ruinas, sortear peligros y enfrentar matones; sin embargo, hay cierta desconexión con el propósito de Nathan pues no es una misión personal

Otro aspecto sensible del argumento es que como precuela, falla en profundizar en la vida de Nathan, pues lo vemos más confiado e ingenuo, pero desconocemos por qué arriesga su vida en la búsqueda de tesoros o la razón de que esté tan dispuesto a eliminar infinidad de matones con tanta facilidad. Tal vez Sony Bend nunca tuvo luz verde para trabajar mejor el material, pero es una pena que aunado a la carencia de significado en la mitología de UNCHARTED, también se le arrebatara el elemento sobrenatural, pues no hay sucesos sorprendentes ni momentos icónicos que cambien la vida de Nathan. Es una aventura genérica, que pese a lo divertida, nos traslada a las mismas locaciones selváticas y arqueológicas usadas en Drake?s Fortune, la diferencia es que el diseño de escenarios es menos sólido.

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Además de la acción, hay mucho que hacer en Golden Abyss, desde buscar ítems ocultos, tesoros y otros artefactos hasta tomar fotografías con precisión

En general las aéreas funcionan de manera aceptable, tienen objetivos bien definidos y la dirección es clara, el problema es que hay otras que son un completo desastre. De repente te atorarás durante más tiempo del debido mientras buscas la salida del escenario en el que estás, sólo porque el paso que sigue está en un lugar que escapa de tu visión o porque debes realizar un salto considerablemente más largo de lo habitual; a veces hasta es obligatorio pasar por un punto preciso para activar la escena siguiente. No sucede con tanta frecuencia, pero rompe completamente con la fluidez, y es una lástima, pues el diseño de niveles es otro sello característico de UNCHARTED.

Y ya en términos de control, Golden Abyss está diseñado para presumir el potencial de Vita, pues hay que usar de manera constante la pantalla táctil y la superficie trasera, así como inclinar la consola en múltiples direcciones. Todo, desde los menús hasta el sistema de disparo, tiene compatibilidad con las funciones de la portátil e incluso con frecuencia tendrás que sacudir el polvo de objetos que encuentras o ensamblar documentos y fotos despedazados, usando las características táctiles de la pantalla. En inicio es entretenido y hasta atractivo, pues llega al punto de ser relevante para la trama, pero es excesivo después de realizar las mismas tareas incontables veces y termina por sentirse forzado e innecesario. Son acertijos interesantes, aunque se hubiera agradecido una implementación más orgánica. Además, las frecuentes interrupciones para inclinar la consola y balancearte o darle vuelta a objetos usando la superficie posterior del Vita, son llamativas sólo al inicio, pero pasan a ser labor exasperante y terminan por romper con el ritmo.

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La tarea de lanzar granadas es mucho más fácil con la pantalla táctil, pues simplemente debes jalar y apuntar con los dedos donde quieres que caiga; sólo toma un segundo y es más preciso que usar los botones tradicionales

Cabe decir que las capacidades adicionales de la consola no están de más, sólo durante los momentos mencionados; por lo demás, la pantalla táctil resulta una herramienta en extremo eficiente para el combate o las situaciones de peligro. Cierto es que era preferible tener la opción de no utilizarlos en las peleas cuerpo a cuerpo, pero una vez que te acostumbras se vuelve imprescindible, y a partir de la mitad del juego los quick time events adquieren un tono creativo en su ejecución. Sin ánimo de echar a perder una de las escenas más emocionantes, sólo mencionaremos que enfrentarás situaciones frenéticas en las que harás trazos desesperados sobre la pantalla, claro, siempre dentro de los límites de la diversión. Por otro lado, la función estereoscópica se adhiere perfectamente a los controles ya de por sí sólidos de Golden Abyss; el uso de las dos palancas permite un completo dominio del personaje, pero al inclinar el aparato en la dirección donde deseas apuntar, muestra una precisión que simplemente no existía antes, o era mucho menos sofisticada.

Ahora hablemos de un aspecto que impide que Golden Abyss se convierta en obra maestra: la omisión de la cámara cinemática, y es que sin esta cualidad la acción es constante con momentos de intensidad, pero sentimos la ausencia de algo parecido al segmento del avión en Drake?s Deception o la escena del tren en Among Thieves. Si bien los cortes cinemáticos están bien realizados, quien haya jugado un UNCHARTED concuerda en que nada se compara con disfrutar la acción en tiempo real mientras la cámara toma ángulos dignos del séptimo arte. El mayor crimen del juego es que le quita valor interactivo a las situaciones de peligro, arrebatándote el control del aspecto más importante de la serie. Estos momentos cinemáticos exaltan el nombre de UNCHARTED, y son la razón por la que la gente se enamora del concepto, pues marcan la diferencia entre una colección de quick time events y mediocres escenas prediseñadas, a la sensación de jugar una película de acción.

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Golden Abyss nunca aspiró a ser igual a otros UNCHARTED en escala y espectáculo, pero con una campaña de 12 horas y contenido adicional, es una experiencia sumamente entretenida, aún sin multijugador

Es cierto, Golden Abyss nunca alcanza el esplendor de sus primos de consola casera, pero se trata de una propuesta robusta, atestada de contenido adicional y actividades complementarias. Por supuesto, todo exclama altos valores de producción y en términos gráficos, es de elogiar el desempeño visual, pues aún si algunas texturas y efectos de iluminación traicionan el hecho de que Vita no alcanza las virtudes del PlayStation 3 en fidelidad visual, los elaborados escenarios, impactantes panorámicas y excelsa atención al detalle compensan más de la cuenta.

Golden Abyss no niega su pedigrí, mantiene el carisma, la mecánica de juego y hasta la calidad visual que caracterizan a UNCHARTED, tanto que crea la ilusión de ser la experiencia intacta del PlayStation 3 en portátil, el problema es que son apariencias, y los importantes aspectos que dejó en el camino, hacen que esta entrega demerite demasiado. Así, las aventuras de este cazatesoros a sueldo son menos épicas en la versión móvil, sin embargo, como propuesta independiente es sorprendente; su construcción es ingeniosa y eleva enormemente el estándar para el resto de propuestas en portátil, y sin duda, de lo mejor que se ha lanzado al momento para PS Vita.