Final Fantasy XIV es un juego inmenso y hermoso. No sólo te permite disfrutar una historia apasionante, clavarte con un sistema de trabajos tan flexible como entretenidos y enfrentar momentos emocionantes que terminan siendo una carta de amor para toda la franquicia de Square Enix, sino que también te permite unirte a una comunidad masiva y formar vínculos especiales que sobreviven el tiempo y la distancia.

Sin embargo, durante mi tiempo como fanático de Final Fantasy XIV hubo algo que siempre me hizo falta: una versión para Nintendo Switch. Eso no pasó, ni pasará; sin embargo, terminamos con algo mejor: un port para Nintendo Switch 2 que llevaría el pasado, presente y futuro del MMORPG a la consola de Nintendo.

Cuando esta noticia se confirmó en el Final Fantasy XIV Fan Festival 2026 obviamente me emocione, pero una vez que los químicos felices de esta noticia desaparecieron de mi cerebro sólo me quedó preguntarme: ¿tiene la consola de Nintendo la capacidad de entregar una experiencia satisfactoria? En especial después de que jugarlo en Steam Deck me dejara con un sabor agridulce.

Bueno, pues el juego ya tiene unos cuantos días disponibles y, honestamente, es difícil un panorama donde pueda sentirme más contento con el resultado. Vamos a ver las razones.

Eorzea en la palma de tu mano

Antes de empezar, quiero dejar bien en claro que este texto no será una reseña en forma del tipo de experiencia que ofrece Final Fantasy XIV. Eso ya lo hemos hecho en varias de sus expansiones y me parece que tiene poco sentido en esta ocasión. Es por esto que por ahora me voy a concentrar en hablar sobre la experiencia que ofrece en Nintendo Switch 2.

Seamos honestos: cuando compras un Nintendo Switch 2 para jugar Final Fantasy XIV no lo estás haciendo para tener la versión con mayor fidelidad gráfica. Para eso existen otras opciones mucho mejores. Dicho esto, si compras Final Fantasy XIV sí estás esperando un juego que corra de manera competente y el cual puedas disfrutar sin sentir que te dieron gato por liebre.

Afortunadamente, Square Enix hizo un trabajo fantástico y Final Fantasy XIV para Nintendo Switch 2 cumple exactamente con esas expectativas. El port es una manera genial para jugar el MMORPG y meterte de lleno en lo que Eorzea tiene por ofrecer.

Para empezar, vamos con la calidad de los gráficos la cual, honestamente, está muy bien. Los ambientes lucen lo suficientemente bien detallados, así como los modelos de personajes. Ya comparando directamente con las versiones para PC y PlayStation 5 si pude notar algunas diferencias en calidad de las sombras y textura de los suelos, pero es un detalle mínimo. Igual hay que reconocer que es algo que importa realmente poco en un juego de este género; no obstante, da gusto ver que se entregó una versión que se ve bonita y no a medio cocinar.

Ahora si, vamos con algo verdaderamente importante para un MMO: el framerate. Se trata de un tema complicado, por lo que primero quiero decir que es completamente jugable y que en ningún momento vi que bajará de 30 cuadros por segundo, incluso en los raids más ocupados. Dicho esto, la realidad es que tampoco puedes esperar una experiencia que vaya en todo momento a 60 cuadros por segundo. De hecho en varios momentos ronda los 40 fps, lo que queda de maravilla con la pantalla con tasa de refresco variable del Switch 2. Por eso precisamente es una lástima que carezca de un modo que te permita bloquear el framerate a 40 fps para evitar esas variaciones de 60 a 40 fps que pueden ser molestas para algunos.

Lo que verdaderamente tengo que aplaudir de esta versión es que resultó increíble poder jugarlo en portátil sin tener que sufrir por eso. No lo digo únicamente por el desempeño, sino porque la interfaz fue adaptada de manera genial a la experiencia de Nintendo Switch 2. Cuando instalé Final Fantasy XIV en mi Steam Deck me lleve una poco grata sorpresa al ver que apenas y podía leer lo que estaba en pantalla; si claro que pude adaptar los elementos de la interfaz y todo para jugar bien, pero el mal sabor de boca ya estaba ahí. Sin embargo, las cosas fueron completamente diferentes en Nintendo Switch 2, con una interfaz completamente legible que, además, funciona a la perfección con la pantalla táctil.

Final Fantasy XIV

Bueno… ¿pero qué tal se juega?

Otra de las preguntas que tenía antes de jugarlo era cómo funcionaría Final Fantasy XIV con los controles de Switch 2. Después de todo, estamos hablando de un juego con una cantidad absurda de habilidades, menús y acciones que deben estar disponibles rápidamente, especialmente cuando empiezas a meterte en contenido más complicado.

La respuesta es que el sistema simplemente funciona. No necesariamente es intuitivo desde el primer minuto, pero el cross hotbar termina demostrando por qué Final Fantasy XIV lleva tantos años utilizando controles de consola. Después de configurar tus habilidades y acostumbrarte a las combinaciones, puedes jugar cómodamente sin sentir que estás peleando contra el mando. Incluso en combates donde necesitas reaccionar rápidamente, el sistema permite tener suficientes habilidades al alcance sin convertir el control en una colección de botones imposibles de memorizar.

Por otro lado, Final Fantasy XIV tiene tantos sistemas que navegar por sus menús puede sentirse como perderse en un centro comercial gigantesco. Inventario, mapas, equipo, misiones, habilidades, configuraciones, profesiones y todas las demás cosas que se han añadido durante años terminan acumulándose en una interfaz que nunca fue particularmente sencilla. La pantalla táctil del Switch 2 ayuda en algunas situaciones y hace más cómoda la navegación, pero tampoco puede solucionar un problema que viene directamente de la enorme cantidad de contenido que tiene el juego. Eso sí, esto termina siendo menos grave mientras más juegas. Al principio todo parece un desastre, pero después de varias horas empiezas a aprender dónde está cada cosa y cuáles son las funciones que realmente necesitas. Final Fantasy XIV tiene una curva de aprendizaje importante, pero buena parte de ella no tiene que ver con entender cómo funciona el MMORPG, sino con aprender a moverte dentro de él.

Por último, quiero aplaudirle a Square Enix por implementar diferentes esquemas de control. Sí, como dije antes, funciona de maravilla con un esquema de control que lleva siendo una maravilla durante años en PlayStation, pero siempre es bueno tener un montón de opciones, ¿no? La primera es la oportunidad de conectar un teclado y mouse a tu consola para jugar como los de PC, pero lo verdaderamente interesante no está ahí. Lo que me encantó es que Square Enix no perdió la oportunidad de aprovechar al máximo el Nintendo Switch 2, permitiéndote utilizar el Joy-Con 2 derecho como mouse y el izquierdo como un control tradicional.

No es el esquema de control perfecto, pero lo interesante es saber aprovecharlo. Es decir, realmente no lo veo como una opción fantástica si te falta un teclado; sin embargo, puedes usar el Joy-Con 2 de forma regular y únicamente activar el modo mouse para determinadas acciones, como navegar por los menús cuando estás en modo televisor con la consola en el dock.

En resumen: es la misma experiencia que en PlayStation, pero súmale la pantalla táctil y la oportunidad de usar tu control como un mouse improvisado.

Final Fantasy XIV

Una nueva manera de jugar Final Fantasy XIV

Con lo que acabo de decir queda claro que Final Fantasy XIV no cambia radicalmente en Switch 2. No tiene un sistema exclusivo que transforme el MMORPG ni una característica que haga que esta versión sea superior a las demás. Lo que cambia es la relación que tienes con el juego.

Hay actividades que no necesitan toda tu atención durante horas. Puedes entrar para completar una misión, avanzar un poco en la historia, fabricar algunos objetos, hacer una mazmorra o simplemente recorrer Eorzea. Antes necesitabas sentarte frente a una televisión o una computadora para hacerlo; ahora puedes hacerlo mientras estás en el sofá, en la cama o durante un rato libre.

Puede parecer una diferencia pequeña, pero en un juego que tiene tanto contenido cambia bastante la experiencia. Final Fantasy XIV siempre ha sido un juego al que puedes dedicarle cientos de horas, pero también uno que puede exigirte demasiado compromiso. La posibilidad de llevarlo contigo hace que sea mucho más sencillo entrar, hacer algo y salir. Y cuando tienes un juego que literalmente puede ocupar más de 117 GB de almacenamiento, resulta apropiado que también pueda ocupar una buena parte de tu tiempo en sesiones pequeñas.

Lo mejor es que esto no significa que tengas que jugarlo de esa manera. Si quieres conectar el Switch 2 al televisor y pasar toda la tarde haciendo raids, puedes hacerlo. Si quieres jugar en portátil durante 30 minutos, también. La versión simplemente te da más opciones.

Eso sí, te recomiendo que no seas un pobre iluso como yo. Cuando juego en Nintendo Switch 2 es común que al distraerme del juego para atender algo ponga la consola en suspensión. Dicho esto, si haces eso en Final Fantasy XIV no reaparecerás en el punto en el que te encontrabas puesto que el juego se desconectará. Esto es natural y normal ya que se trata de un juego online que no mantendrá la conexión si tu le estás diciendo adiós al suspender tu consola. Lo dejo como algo para que tengas en consideración cuando lo juegues.

Final Fantast XIV

Muchas horas y un mundo que no deja de crecer

Una de las cosas más difíciles de explicar sobre Final Fantasy XIV es su escala. No estamos hablando simplemente de un RPG con una campaña enorme, sino de un juego que lleva años construyendo sobre sí mismo. La versión Complete Edition para Switch 2 incluye A Realm Reborn y todas las expansiones hasta Dawntrail, mientras que la prueba gratuita también ofrece una cantidad considerable de contenido para quienes apenas están pensando en entrar a Eorzea. O sea, fácilmente podrías jugar mil horas sin tener que meterle ni un centavo.

El problema es que esto tiene un costo puesto que todo ese contenido también puede ser intimidante. Final Fantasy XIV no tiene ninguna intención de recibirte con calma y explicarte durante unas horas cómo funciona su universo. Desde los primeros momentos empiezas a escuchar nombres de personajes, ciudades, organizaciones y conflictos que probablemente no vas a recordar, mientras el juego continúa agregando conceptos como si asumiera que tienes una libreta al lado para tomar apuntes. En algunos momentos la cantidad de información puede resultar agotadora, especialmente si nunca has jugado un MMORPG.

Sin embargo, aquí es donde Final Fantasy XIV demuestra por qué su comunidad lleva tantos años hablando de él. Lo que inicialmente parece una montaña de nombres y conceptos poco a poco empieza a conectar. Personajes que parecían secundarios adquieren importancia, acontecimientos que parecían simples terminan teniendo consecuencias y la historia empieza a construir una relación contigo que pocos MMORPG consiguen. No todo funciona igual de bien y el ritmo puede ser lento, pero cuando Final Fantasy XIV consigue que te importe lo que sucede, es muy difícil no querer saber qué ocurrirá después.

Y quizá lo más impresionante es que todo esto está disponible en Switch 2 desde el primer día. No estamos ante una versión recortada para Nintendo ni frente a una experiencia diseñada específicamente para jugar unas cuantas horas. Es el mismo universo gigantesco que existe en otras plataformas, con sus virtudes y defectos, simplemente adaptado para funcionar en una consola portátil. Lo mejor de todo es que el plan de Square Enix es siempre ofrecer paridad de versiones, por lo que la idea es que Evercold, siguiente expansión, también llegue a Nintendo Switch 2 al mismo tiempo que a otras plataformas.

Final Fantasy XIV

No es la mejor versión de Final Fantasy XIV, pero tampoco está lejos del podio

Final Fantasy XIV para Nintendo Switch 2 no es la versión definitiva del juego ni pretende competir técnicamente con una PC de gama alta. Sin embargo, consigue algo mucho más importante: conserva prácticamente intacta la experiencia que hace especial al MMORPG de Square Enix y, al mismo tiempo, encuentra una nueva manera de disfrutarlo. Ahora puedes continuar tu aventura en el televisor, en una mesa o acostado en la cama, y esa libertad termina teniendo un impacto mucho mayor del que imaginaba.

Square Enix tomó uno de los MMORPG más grandes y complejos del mercado y consiguió trasladarlo a una consola que puedes llevar contigo sin destruir aquello que lo hace especial. La experiencia sigue teniendo la misma cantidad absurda de contenido, la misma historia gigantesca, el mismo sistema de combate y el mismo mundo que ha conseguido mantener ocupados a millones de jugadores durante años.

Final Fantasy XIV ya está disponible para Nintendo Switch 2. Puedes saber más sobre este MMORPG si haces clic aquí.