
+ LO BUENO
- Diseño de juego brillante que exprime al máximo una mecánica sencilla
- Minijuegos creativos, absurdos y llenos de personalidad que mantienen la experiencia fresca
- Banda sonora excepcional con temas memorables que elevan cada desafío
- Curva de dificultad muy bien construida, desafiante pero satisfactoria
- Gran cantidad de contenido principal con altos incentivos para repetir niveles y mejorar el desempeño
- LO MALO
- Beatspell es una gran idea, pero su desarrollo termina siendo repetitivo.
- El contenido secundario se siente más como un extra que como un complemento indispensable.
- La experiencia depende mucho de la latencia, por lo que el modo portátil ofrece el mejor rendimiento.
- Su elevada exigencia de precisión y concentración puede no ser del gusto de todos los jugadores.
Por fin sucedió: después de que muchos lo pidieran a gritos, Rhythm Heaven está de vuelta como uno de los juegos destinados a cerrar el ciclo de Nintendo Switch. Esto con el estreno de Rhythm Heaven Groove, un juego que sin intentar reinventar la rueda busca llevar el carisma de la franquicia a una de las consolas más exitosas de la historia.
Pero, ¿Rhythm Heaven logra recuperar la magia de entregas anteriores? ¿Qué tipo de experiencia espera a los jugadores que nunca lo han jugado? Ya lo probé y, en resumidas cuentas, podemos decir que es extraño, divertido y musical. Justo lo que esperábamos.
Atrevido, rítmico y ridículo
Lo que hace que Rhythm Heaven Groove destaque de la forma en la que lo hace es la finura de su diseño. Sí, es un juego que en ejecución es muy sencilla para el jugador ya que la mayoría del tiempo únicamente tiene que presionar A o en algunos casos uno de los botones del D-Pad. Es por esto que lo verdaderamente interesante se encuentra en todo lo que hace con ello para convertirse en una experiencia que succiona toda tu alma hacia la pantalla.
A lo que voy es que Rhythm Heaven Groove destaca porque es un juego sumamente atrevido y ridículo. No se limita únicamente a presentar mecánicas de ritmo, sino que quiere que todo tenga una personalidad bien marcada y definida. Cada nivel evita ser una secuencia de instrucciones aburridas y obvias, para en su lugar ofrecer escenarios coloridos con situaciones tanto cotidianas como sumamente absurdas. En un momento estarás siguiendo el ritmo para cortar vegetales y preparar un rico platillo, mientras que en otros lo harás para entablar comunicación con un alien o ayudar a un señor musculoso a mostrarle al mundo entero lo fuerte que es.
Y es que la explicación también puede ser realmente sencilla: Rhythm Heaven Groove es divertido y ya. Carga esa escuela de Nintendo de mediados de la década de los 2000 donde el objetivo era hacer juegos que cualquiera pudiera disfrutar sin importar si llevan años detrás de un control o si es la primera vez que agarran uno. Así pues, su objetivo es crear un espectáculo de diversión tan extraño y con un estilo tan único que sea imposible voltear a ver a otro lado.

Es importante dejar algo bien en claro: que Rhythm Heaven Groove sea sencillo y busque conectar con un público amplio no quiere decir que sea fácil; todo lo contrario, es un juego que te pide ser preciso y te obliga a aprender para poder progresar. Si alguna vez gustaste Guitar Hero o Rock Band (o ahora Fortnite Festival) seguro has notado que hay cierto margen de error que te permite sumar puntos y continuar tu racha incluso sin que tu timing sea perfecto; además, los indicadores visuales siempre están ahí. Las cosas son un poco diferentes en Rhythm Heaven, puesto que necesitas tener un ritmo casi impecable y las guías visuales pueden volverse una trampa si confías demasiado en ellas.
Ahora bien, la realidad es que tampoco diría que Rhythm Heaven Groove es difícil como tal, pero si es un juego que te obliga a aprender a jugarlo para poder avanzar. Afortunadamente, tiene una curva de dificultad que está hecha para que te familiarices con los conceptos y que poco a poco vayas mejorando tu metrónomo interno hasta poder superar cada escena. Es un proceso que, acepto, puede llegar a ser frustrante, pero la realidad es que termina siendo un camino de aprendizaje sumamente divertido. Las decenas de niveles son cortas, lo que elimina gran parte del tedio de hacerlo una y otra vez. En especial cuando estás buscando mejorar tu puntuación rítmica y conseguir sus medallas más complicadas.
Por lo anterior, la magia de Rhythm Heaven Groove no está en lo que haces con tus manos, sino el estado en el que te pone el juego. Si eres de aquellos que les gusta poner un podcast, platicar o distraerse con cualquier cosa mientras juegan, vas a tener que cambiar tus hábitos para triunfar Rhythm Heaven Groove. Aquí tienes que entrar en un estado máximo de concentración, sintiendo la música y entrando en lo que los profesionales del ritmo llaman «pocket»; o sea ese momento donde las secciones rítmicas entran en perfecta sintonía y el ritmo se siente como algo natural que sale del alma.
Con eso claro, vale mencionar que la experiencia de Rhythm Heaven Groove va más allá de los niveles regulares y es que hay otros extras para entregar un producto más redondo. La principal es Beatspell, una especie de RPG rítmico donde tendrás que seguir el ritmo de la música para vencer a diferentes enemigos. Lo interesante es que para ejecutar cada ataque tienes que seguir un patrón rítmico presionando diferentes botones y si tu timing es perfecto harás un daño crítico. Es una fantástica idea, pero la ejecución sufre un poco ya que, aunque cada ataque sigue un patrón diferente, hay momentos en los que la experiencia se puede tornar repetitiva. Dicho esto, me encantaría que Nintendo (o algún indie) tomará la idea de Beatspell y la desarrollara en una experiencia completa. El potencial está ahí.

Por otro lado, también hay una colección de juguetes que desbloqueas consiguiendo medallas. Estos objetos son una especie de experimentos que, más que ser juegos sobre ganar o perder, te dejan divertirte con el ritmo de otras maneras. También hay una colección de minijuegos multijugador que están bien entretenidos y vale la pena jugarlos para apreciar la forma en la que expanden las mecánicas de ritmo, pero honestamente no me imagino sacándolos para jugar en una reunión con amigos en lugar de algunos de los viejos confiables. En pocas palabras: el contenido secundario se agradece, pero se siente como algo anecdótico y ya.
Otro punto importante es señalar que Rhythm Heaven Groove es un juego que se disfruta más en modo portátil por el tiempo de respuesta e incluso algunos modos te advierten que tal vez la mejor opción sea desconectar la consola de la pantalla para jugar. Sí, al igual que otros juegos del género hay una opción para calibrar tu televisor y garantizar que ninguno de los procesos de tu pantalla vuelvan imposible seguir el ritmo. Dicho esto, la realidad es que jugando directamente desde la consola se siente mucho más fluido, natural y responsivo. Todo depende de tu televisor y algo similar puede pasar con los audífonos inalámbricos. Solo para que lo tengas en cuenta.
Espera… falta algo, ¿y la música? Es genial. La banda sonora está compuesta por el legendario productor Tsunku♂, quien entrega temas pegadizos y memorables que se te quedan en el cerebro (en especial si terminas jugando un nivel varias veces seguidas para hacerlo a la perfección). Sin duda para muchos es triste que carece de canciones licenciadas populares; sin embargo, el encanto de la serie no está ahí, sino en entregar una experiencia original fresca y en todo sentido.

La luz del ritmo
Rhythm Heaven nunca va a ser la franquicia más grande de Nintendo y es cierto que le falta el factor cultural para convertirse en un fenómeno cultural que otros juegos de ritmo han alcanzado gracias a tener música popular. Dicho esto, esta nueva entrega nos recuerda que los estudios de Nintendo tienen la capacidad de entregar experiencias que, pese a ser muy diferentes, tienen un encanto con el potencial de conquistar a casi cualquier persona.
Tras una ausencia tan larga, es maravilloso ver que Rhythm Heaven vuelva con una entrega tan sólida que, además de recordarnos todo lo que hace especial a esta serie, también aprovecha la ocasión para explorar nuevas posibilidades y dejar claro que a veces una buena idea bien desarrollada es más efectiva que conceptos complejos y presionar un buen de botones.
Rhythm Heaven Groove tiene todo para dejar contentos y satisfechos a los jugadores que trimestre tras trimestre prendían las velitas esperando que en algún Nintendo Direct se colara la resurrección de la franquicia. Eso por fin sucedió y llegó con una entrega que nos muestra que hay una buena razón por la que el ritmo ha sido uno de los acompañantes de la humanidad desde la prehistoria: ¡es divertidisimo seguirlo y entrar en el groove!
Rhythm Heaven Groove llegará a Nintendo Switch el 2 de julio. Puedes saber más sobre esta franquicia si haces clic aquí.
DETALLES
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- Fecha de Lanzamiento:
+ LO BUENO
- Diseño de juego brillante que exprime al máximo una mecánica sencilla
- Minijuegos creativos, absurdos y llenos de personalidad que mantienen la experiencia fresca
- Banda sonora excepcional con temas memorables que elevan cada desafío
- Curva de dificultad muy bien construida, desafiante pero satisfactoria
- Gran cantidad de contenido principal con altos incentivos para repetir niveles y mejorar el desempeño
- LO MALO
- Beatspell es una gran idea, pero su desarrollo termina siendo repetitivo.
- El contenido secundario se siente más como un extra que como un complemento indispensable.
- La experiencia depende mucho de la latencia, por lo que el modo portátil ofrece el mejor rendimiento.
- Su elevada exigencia de precisión y concentración puede no ser del gusto de todos los jugadores.
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