
+ LO BUENO
- Buena mecánica de transformación
- Interacciones divertidas de aprender
- Diseño audiovisual efectivo y con identidad
- El entorno funciona como parte del combate
- Reporto de voices con caracterizaciones sólidas
- LO MALO
- El combate se vuelve repetitivo
- Poca variedad de enemigos
- Exceso de acertíjos basados en transportar objetos
Fading Echo es un juego independiente que sorprende, porque logra competir en este inclemente mercado con una propuesta creativa e interesante: permitirte controlar el agua y otros elementos para combatir, desplazarte y resolver acertijos. Es una premisa sencilla que no pasa inadvertida debido a que su ejecución resulta bastante atractiva. Es la primera entrega de Emeteria, estudio que busca recuperar el espíritu de aquellas aventuras de acción de la época de PlayStation 2 y GameCube: juegos compactos, bien diseñados y llenos de color, con mecánicas creativas que no necesitan durar 80 horas para dejar una impresión duradera. Aquí, seguimos los pasos de One, una joven con la habilidad de convertir su cuerpo en una esfera de agua y que, con la ayuda de una “inteligencia artificial” llamada Vellum, recorrerá las distintas realidades de Corel, recuperará las fuentes de Éter y detendrá la corrupción antes de que consuma lo poco que queda de su mundo.
Claro que tener una buena idea a veces resulta insuficiente. ¿Fading Echo logra desarrollar todo el potencial de sus mecánicas o termina ahogándose en un vaso de agua? Veámoslo a continuación.
Combate elemental con efecto en cadena
Fading Echo es un título de acción y exploración con ligeros elementos RPG. Como tal, One puede combatir en su forma humana con un bastón, ejecutar combos y utilizar ataques especiales para vencer a sus enemigos. Es un sistema de combate funcional; si eso fuera todo lo que ofrece, Fading Echo pasaría inadvertido, sin embargo, su profundidad radica en la combinación de elementos como el agua, el ácido tóxico, la corrupción y el fuego.
Al inicio, nuestra habilidad favorita en combate era patear a los enemigos fuera de las plataformas para despacharlos rápidamente, pero poco a poco aprendimos que One puede absorber elementos en su forma de esfera para empapar a sus oponentes. Por ejemplo, cuando absorbe ácido tóxico y salpica a un enemigo, lo debilita; si moja con agua a ciertos rivales, puede solidificarlos. Así, el sistema de juego gira en torno a una dinámica de piedra, papel o tijera: debemos encontrar las debilidades de cada tipo de enemigo y procurar afectarlo con los elementos adecuados para desatar un efecto en cadena.
Es un sistema desafiante y con un nivel de dificultad respetable, pues One también es susceptible a los elementos y sólo deja de verse afectada por ellos cuando se convierte en una esfera de agua. Esto es importante porque el combate gira en torno a las debilidades que generan dichas sustancias, al tiempo que One queda expuesta a ellas. Es una dualidad satisfactoria de dominar, especialmente porque los enemigos arremeten con numerosos ataques de área, por lo que la agilidad para tomar decisiones y moverse con el esquive es indispensable para sobrevivir.
Pero ¿qué pasa si One se transforma en agua y toca el fuego? ¿Se convierte en una esfera de fuego? No: se convierte en vapor, y eso le permite volar grandes distancias. Es poco útil en combate, pero resulta esencial para la exploración y resolución de acertijos. Por ejemplo, en su forma líquida, One puede atravesar rejas o viajar por tuberías acuíferas. Además, las propiedades de su cuerpo cambian al entrar en contacto con otras sustancias: con fuego, se convierte en vapor; la corrupción le permite teletransportarse; el ácido tóxico, saltar más alto; y nuestra combinación favorita ocurre cuando mezclamos ácido con fuego para crear lava.
Por lo general, resolver los acertijos exige cambiar de sustancia en varias ocasiones para activar interruptores, superar obstáculos y transportar fuentes de energía hasta mecanismos determinados. El orden de cada transformación es importante, pues adoptar el elemento equivocado en el momento incorrecto puede impedir que el artefacto llegue a su destino. Por ejemplo, tal vez necesites transportar un cristal mientras estás en estado líquido, soltarlo antes de atravesar una rejilla, adoptar otra forma, recuperarlo desde el lado opuesto y utilizar el impulso adecuado para alcanzar la siguiente plataforma. Nos gustó mucho este sistema.
Galería

Fading Echo en imágenes
Ningún desafío alcanza una dificultad extrema, pero algunos requieren completar varios pasos y comprender cómo interactúan las diferentes propiedades de los elementos. La fórmula adquiere complejidad con los Shadows, realidades alternativas que presentan versiones diferentes de un mismo espacio y modifican ligeramente sus reglas; algunas realidades tienen tuberías acuáticas o estructuras consumidas por la corrupción. Viajar entre estas dimensiones altera los recursos, los peligros y las rutas disponibles, por lo que avanzar también implica descubrir en qué realidad se encuentra la solución. Es una combinación interesante de abordar, aunque las primeras veces puede resultar un reto más complicado de lo normal.
Con este conjunto de interacciones, Fading Echo te brinda las herramientas necesarias para resolver acertijos y explorar los escenarios mediante la experimentación. El reto consiste en conocer todas las formas en que pueden utilizarse. Lo mejor, es que el juego comunica muy bien sus reglas, así que no hay sorpresas desagradables, como que se rechace arbitrariamente una combinación que sabes que debería funcionar porque el diseñador decidió que es una solución inadecuada.
De hecho, pensamos que el juego respeta nuestra inteligencia y nos permite encontrar las soluciones sin ayuda, incluso cuando tardamos en llegar a la respuesta. Esto detona momentos eureka muy gratos, donde todo nuestro esfuerzo se siente recompensado. La satisfacción es todavía mayor cuando resolvemos un acertijo de tal forma, que no estamos seguros de que sea la manera aprobada por el diseñador, y ese es precisamente uno de los grandes logros del juego: hacerte sentir que te saliste con la tuya y que estás haciendo trampa. Es una genialidad.
Acertijos que respetan tu inteligencia
Dicho lo anterior, la estructura del juego ofrece cierta libertad. Desde el Bastión, que funciona como hub central, puedes visitar diferentes regiones que, en términos prácticos, son grandes calabozos. La misión es reconectar las fuentes de Éter y desbloquear puntos de viaje rápido. Aunque la historia es lineal, el orden en que exploras y completas las áreas queda totalmente en tus manos. El sistema de progresión es sencillo. Derrotar enemigos y encontrar cofres llena un cristal que se convierte en un punto de habilidad. Después, puedes regresar al Bastión para mejorar la salud, aumentar el alcance de ciertos ataques o modificar la duración de los efectos elementales. Es un sistema poco profundo, pero las mejoras son fáciles de entender y complementan el estilo de juego sin complicarlo demasiado.
Otro aspecto sobresaliente es la dirección artística. La presentación de Fading Echo está muy bien lograda, con una estética repleta de colores intensos, personajes estilizados y escenarios surrealistas que parecen pinturas. Corel es un mundo desértico y decadente, pero las realidades alternativas están llenas de tonos brillantes, estructuras imposibles y paisajes donde la gravedad simplemente salió del chat. El diseño de One también merece reconocimiento. Su cabello azul y brillante comunica su conexión con el agua y permite identificarla fácilmente, incluso cuando la pantalla está llena de enemigos y efectos elementales. También debemos reconocer el trabajo del departamento de animación, que hace legible y vistoso el combate.
Las cinemáticas que cuentan la historia se presentan como viñetas de cómic con animaciones rígidas muy limitadas pero efectivas para comunicar movimiento y acción de una manera atractiva. Es una solución inteligente al alcance del proyecto —que es limitado— y, al mismo tiempo, le imprime una identidad visual coherente y atractiva. Por otro lado, nos sorprendió escuchar voces familiares, como la de Laura Bailey, Matt Mercer, Samantha Béart y Liam O’Brien. Sus actuaciones ayudan a vender un universo extraño que introduce constantemente conceptos, facciones y términos propios.
Galería

Fading echo en imágenes
Dicho todo lo anterior, el mayor problema de Fading Echo es que su extraordinaria idea central no evoluciona lo suficiente. Las primeras horas son satisfactorias gracias al descubrimiento constante de cada mecánica de juego; sin embargo, una vez que aprendemos las interacciones, la experiencia comienza a tornarse repetitiva. Además, la mayoría de los acertijos consiste en transportar cristales y activar interruptores dentro de un límite de tiempo. Aunque la dificultad aumenta en instancias posteriores, las soluciones se apoyan en las mismas acciones que sólo requieren una ejecución más precisa.
Lo mismo sucede con el combate. El repertorio de One es básico y la cantidad de ataques especiales, muy limitada. Por si fuera poco, las habilidades aprendidas tienen poco impacto, ya que el sistema nunca alcanza la variedad de un verdadero juego de acción. La estrategia depende, casi por completo, de las reacciones elementales y de patear a los enemigos hacia charcos de distintas sustancias. A esto se suma la poca variedad de enemigos con patrones de ataques repetitivos.
EN CONCLUSIÓN…
Fading Echo es una aventura independiente con más personalidad e ingenio que muchas producciones con más presupuesto. Su capacidad para transformar los elementos en herramientas de combate, movimiento y resolución de acertijos es el corazón de una experiencia que te invita a observar, experimentar y poner a prueba sus reglas.
Sus mejores momentos ocurren cuando el juego confía en nuestra inteligencia. Resolver un problema mediante prueba y error, descubrir una combinación inesperada y encontrar la solución de una manera aparentemente improvisada deja sensaciones muy satisfactorias. El problema es que juega sus mejores cartas demasiado pronto. El combate depende excesivamente de las mismas acciones y muchos acertijos reciclan una y otra vez la misma lógica. Sin duda, la creatividad nunca desaparece por completo, pero pierde parte de su encanto y de su capacidad para sorprender conforme pasan las horas.
Aun con sus limitaciones, Fading Echo representa un debut muy prometedor y emocionante para Emeteria. Es una aventura compacta, colorida y mecánicamente interesante que nos recuerda una época en la que los juegos podían construirse alrededor de una sola gran idea. Quedamos fascinados con su presentación visual y sorprendidos por la calidad de su elenco de voces. Sobre todo, nos dejó con la sensación de que, aunque no lleva sus mecánicas hasta las últimas consecuencias, hay mucha profundidad por descubrir bajo la superficie.

Fading Echo
Fading Echo is a fast-paced elemental action-adventure RPG where creativity fuels combat. Manipulate water, trigger chain reactions, and shift through surreal worlds as One, a young Legend on a mission to save a dying desertscape from the grip of the Paradox corruption.
DETALLES
- Desarrollador:New Tales, Emeteria
- Publisher:Com2uS
- Género:Platform, Role-playing (RPG), Adventure, Indie
- Fecha de Lanzamiento:20/Julio/2026
+ LO BUENO
- Buena mecánica de transformación
- Interacciones divertidas de aprender
- Diseño audiovisual efectivo y con identidad
- El entorno funciona como parte del combate
- Reporto de voices con caracterizaciones sólidas
- LO MALO
- El combate se vuelve repetitivo
- Poca variedad de enemigos
- Exceso de acertíjos basados en transportar objetos
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