Xbox Game Pass es genial, pero sabemos que puede ser mucho mejor. Su reciente reestructuración trajo cambios polémicos que le quitaron parte del atractivo y perjudicaron nuestra cartera.
La llegada de Asha Sharma es un rayo de esperanza, pues varios reportes afirman que la plataforma recibirá modificaciones importantes tarde o temprano. Creemos que los siguientes ajustes son los ideales para que Xbox Game Pass conserve su corona como el mejor servicio de la industria.
Video relacionado: Xbox Game Pass, 6 años de evolución
Microsoft, ¿te parece que somos ricos?
La mayoría coincidimos en que Xbox Game Pass dejó de ser ese servicio accesible que nos conquistó en 2017. Entendemos que los tiempos cambian, pero una subida de precio de 50% es una exageración, ¿no crees Microsoft?
No pedimos que regresen los meses a $10 MXN, pues sabemos que fue una estrategia para captar nuestra atención. Simplemente queremos precios más equilibrados. Pagar $449 MXN al mes por la suscripción Ultimate es demasiado para muchos de nosotros, sobre todo en estos tiempos de crisis e inflación.
Xbox Game Pass siempre fue el rey de los servicios gracias a su balance perfecto entre costo y beneficios; sin embargo, ese equilibrio se perdió con la reestructuración, y muchos nos suscribimos para enviar un mensaje a Microsoft. Ahora, Asha Sharma tiene el poder de salvar o condenar el servicio.
Todo indica que la nueva jefa de Microsoft Gaming busca alternativas para que Xbox Game Pass recupere ese brillo que se esfumó de la noche a la mañana. Reportes aseguran que Sharma criticó los precios actuales del servicio, pues los considera demasiado elevados. Esto abre las puertas a cambios que podrían beneficiarnos de múltiples formas.

Una de las alternativas sería ofrecer suscripciones más económicas, lo que implicaría otra ronda de cambios radicales en su estructura. Al servicio le vendría muy bien un lavado de cara antes del lanzamiento de Project Helix, pues planes más baratos serían un gran incentivo para seguir apostando por Xbox.
La realidad es que no todo juega a nuestro favor. Hay quienes creen que Microsoft no podrá dar marcha atrás al aumento de los precios, pues ofrecer Xbox Game Pass por un costo tan accesible hace años generó varios problemas.
Michael Douse, director de publicación de Larian Studios, cree que ni Xbox Game Pass ni PC Game Pass bajarán de precio, pues la industria enfrenta oleadas de despidos, aumentos en los costos de desarrollo y estancamiento en la venta de consolas. Todo esto supone un riesgo mayor para el negocio de Microsoft, pero también para nuestras carteras.
Hay que recordar que la llegada de Call of Duty a la plataforma generó más problemas que beneficios para la compañía. Xbox Game Pass canibalizó las ventas de la saga y se registraron pérdidas aproximadas de $300 millones de dólares. Para nuestra mala suerte, esto provocó el reciente y polémico aumento en los precios.

Rumores aseguran que la compañía dejará de ofrecer Call of Duty como lanzamiento de día 1. Sin duda, será una decisión muy cuestionada por los fans de la IP, pero muchos lo agradeceremos si se hace realidad y se refleja en cambios que le den un respiro a nuestra cartera.
Preferimos mantenernos positivos, porque Xbox sabe muy bien que no estamos contentos con los precios del servicio, y que necesita implementar cambios ante la llegada de la próxima generación. Sin duda, Xbox Game Pass necesita ofrecer precios más accesibles en esta época de crisis donde no alcanza para nada, y eso nos lleva al siguiente punto.
Más flexibilidad para nuestros bolsillos
Actualmente, Xbox Game Pass para consolas tiene 3 planes: Essential, Premium y Ultimate. Creemos no equivocarnos al decir que el nivel más económico recibe muy pocas novedades, mientras que el plan más completo resulta demasiado costoso y tiene beneficios que, seamos sinceros, sólo interesan a algunos.
La plataforma podría mejorar al ofrecer más planes y, por supuesto, al menos uno que se ajuste a nuestras necesidades y hábitos de consumo de mejor manera. La opinión general es que Fortnite Crew y Ubisoft Classics encarecen de manera innecesaria el costo del servicio, y lo hace inaccesible para muchos.
Aunque EA Play aporta bastante valor al catálogo, también implica un gasto extra que tal vez muchos preferirían evitar. En este sentido, Xbox Game Pass puede ofrecer flexibilidad en cuanto a sus planes de suscripción y empezar a recuperar una porción importante del mercado, frente a competidores como PlayStation Plus.

Muchos soñamos con suscripciones personalizadas que nos permitan pagar sólo por lo que queremos disfrutar. No es un deseo irreal: varios servicios de streaming permiten agrupar otras suscripciones por un costo adicional y, en ocasiones, hasta preferencial. El servicio de Xbox podría apostar por algo similar para ser más flexible.
Hay pistas de que Microsoft piensa ofrecernos nuevos planes, aunque serían menos flexibles de lo que imaginamos. Indicios apuntan a una suscripción sólo para juegos first-party, lo que garantiza un catálogo muy atractivo que —sumado a otros beneficios— sería una buena alternativa.
También hay rumores de un posible plan del servicio que incluiría títulos de Xbox Game Studios y acceso a Netflix, una oferta atractiva que buscaría impulsar la popularidad de ambas plataformas.

Todos sabemos que hay que hacer sacrificios si queremos pagar menos por entretenimiento. Esto nos lleva a los rumores sobre un plan de Xbox Game Pass que incluya publicidad. En teoría, sería una opción más asequible; sin embargo, ¿cuántos estamos dispuestos a ver comerciales antes de jugar y a normalizar esta práctica invasiva en la industria?
Hace años, Microsoft nos prometió un plan familiar del servicio, pero no llegó a buen puerto. Game Pass Friends & Family resultó atractivo porque nos permitía disfrutar los beneficios de la plataforma y compartir los gastos con otros jugadores. Desafortunadamente, esta alternativa quedó en el olvido luego de varias pruebas aplicadas en regiones seleccionadas.
En resumen, Microsoft tiene alternativas para ofrecernos más opciones, incluso sin la necesidad de reducir los planes actuales del servicio. Aquí, la clave es que, para implementar cambios en Xbox Game Pass, primero debe maximizar su valor con otro cambio importante.
El contenido es el rey
La lógica nos dice que todos queremos obtener más por lo que pagamos. El problema con Xbox Game Pass es que Microsoft cometió un error: ignoró que más no siempre significa mejor. Los planes de su servicio están desequilibrados y actualmente no aportan el valor que deseamos.
La suscripción más básica hace honor a su nombre. Essential ofrece lo necesario para pasar un buen rato durante algunos meses; sin embargo, prácticamente no ha recibido novedades desde la reestructuración. Entendemos que, como plan económico, es una puerta de entrada y sólo una muestra de lo que ofrece el servicio, pero la falta de añadidos se vuelve decepcionante con el paso de los meses.
El contraste es Ultimate: a cambio de un precio poco amigable, ofrece, tal vez, demasiado. Su gran valor reside en los lanzamientos de día 1, beneficio por el que nos esforzamos para pagar la suscripción.

La cuestión es que Microsoft entró en una zona de confort y ya no intenta convencernos de renovar nuestra membresía cada mes, sino sólo cuando hay estrenos importantes. Desde esta perspectiva, un plan para consolas más económico y con lanzamientos de día 1 sería genial pero, ¿Microsoft puede permitírselo?
La compañía debe entender que los juegos, y no tanto los beneficios adicionales, son lo que realmente nos convence de contratar el servicio. Si bien Xbox Game Pass aún ofrece títulos muy atractivos cada mes, resulta innegable que su catálogo ha sido inconsistente durante los últimos años con títulos que se sienten como “relleno”.
Por experiencia, Xbox sabe que el contenido siempre será el rey, así que una mejor curaduría tampoco le vendría mal a su servicio. Es un hecho que la compañía debe ser más selectiva y apostar por la calidad en lugar de la cantidad.
Las decisiones que ponen en riesgo a Xbox Game Pass
Hay que ser justos y aceptar que los últimos cambios en Xbox Game Pass también trajeron cosas positivas. La plataforma ahora ofrece juegos para PC y acceso a la nube en todos sus planes, así como nuevas formas de obtener recompensas al disfrutar el ecosistema de la marca.
Por otro lado, hay otras áreas de oportunidad para mejorar y hacer que el servicio vuelva a ser irresistible. Con el paso de los años, Microsoft ha hecho de todo para que Xbox Game Pass sea rentable: endureció las tasas de conversión, limitó la acumulación de meses de suscripción y también complicó el acceso al servicio mediante Microsoft Rewards.
Sí, son decisiones de negocio, pero los percibimos como intentos desesperados por sostener un modelo de negocios que aún no termina de consolidarse. Es urgente que Microsoft haga cambios a Xbox Game Pass, pero sin sacrificar de nuevo ese enorme valor que lo hacía tan irresistible.

Poner candados y restricciones al servicio nunca será el camino para contentarnos ni convencernos de mantener activa nuestra suscripción. Microsoft debe extender el alcance de Xbox Game Pass de la misma forma que lo hace con el resto de su ecosistema de videojuegos, y eso se reduce a más opciones y libertad.
Como dijimos, la llegada de Asha Sharma es un rayo de esperanza pero, ¿hasta qué punto Xbox Game Pass puede seguir creciendo sin perder todo aquello que lo hizo genial desde el principio?
Los aumentos de precios y las crisis actuales de la industria pintan un panorama complicado, pero es un hecho que Microsoft no puede descuidar el pilar de su negocio, mucho menos cuando la nueva generación está cerca.
¿Qué opinas del estado actual de Xbox Game Pass? ¿Cuáles cree que son los cambios que necesita urgentemente? En esta página encontrarás todas las noticias relacionadas con el servicio.
Video relacionado: Xbox Game Pass y PlayStation Plus, ¿están dañando la industria?