En la industria de los videojuegos hay muchos estudios legendarios, pero pocos como id Software. Los creadores de DOOM y Quake revolucionaron el entretenimiento interactivo al crear las bases de los shooters modernos, pero esa grandeza creativa y tecnológica —impulsada por una actitud irreverente y desafiante— ahora está en peligro. id Software enfrenta un futuro oscuro marcado por los despidos, los tropiezos de XBOX y las exigencias de un mercado que te castiga, aunque hagas juegos excelentes.

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La mayor crisis en la historia de id Software

QuakeCon 2026 fue una fiesta agridulce para los fans de id Software. El evento anual tuvo anuncios sobre DOOM y Quake que nos llenaron de entusiasmo. Además, logró algo que parecía imposible: reunir a John Carmack, John Romero, Adrian Carmack y Tom Hall —cofundadores del estudio— por primera vez desde 1993. Irónicamente, esta celebración ocurrió justamente cuando id Software atravesaba una de las peores crisis.

El futuro del estudio parecía brillante en 2020, cuando Microsoft desembolsó $7500 millones de dólares para comprar Bethesda. John Carmack celebró la adquisición, porque creía que el gigante tecnológico era “una buena empresa matriz”. Incluso, bromeó con la posibilidad de volver a la desarrolladora y trabajar con alguna de sus franquicias; sin embargo, el tiempo confirmó que el programador estaba muy equivocado y, al final, id Software terminó pagando los platos rotos por la mala gestión de XBOX.

En julio de 2026, la división de juegos despidió a 3200 empleados, en una de las rondas de recortes más grandes de la industria. Reportes preliminares aseguraron que Microsoft “había arrasado” con id Software al despedir a 136 de sus empleados. Esto provocó la indignación de los fanáticos de DOOM y Quake, pues una de las desarrolladoras con más legado había quedado reducida a un equipo de soporte y estaba en riesgo de desaparecer.

DOOM Slayer XBOX
id Software sufrió tras los recortes y despidos en XBOX

En un comunicado, id Software confirmó bajas importantes en sus filas, pero aclaró que aún son un equipo sólido capaz de seguir adelante y hacer nuevos juegos. Luego de los recortes, el estudio operará con un tamaño similar al que tenía cuando lanzó DOOM de 2016. No obstante, el golpe fue devastador: la moral de sus desarrolladores está en su nivel más bajo y, quienes sobrevivieron a los despidos, temen perder su trabajo en el futuro.

Todo esto pone en peligro aquello que hace único y diferente al estudio. Desde sus orígenes, id Software se guio por una filosofía de desarrollo basada en buenas prácticas y en una exigencia propia de leyendas como Romero y Carmack, quienes siempre buscaron formas de crear los juegos más innovadores e inmersivos posibles. Esos principios se han mantenido vigentes, pero han sufrido por la pésima gestión de XBOX y el ritmo desenfrenado de una industria que da la espalda a sus pioneros.

DOOM Eternal y The Dark Ages son pruebas de que id Software no ha perdido su toque. Ambos títulos son una clase maestra de cómo hacer un buen shooter, pero esa excelencia está a un paso del precipicio. Si la industria sigue igual, el estudio deberá encontrar la forma de adaptarse a una realidad que no perdona, ni siquiera a los mejores.

John Romero y John Carmack
El legado de John Romero y John Carmack está en peligro por las malas decisiones de XBOX

Adaptarse o morir

En la década de los años 90, id Software era sinónimo de innovación tecnológica y fuerza creativa. Wolfenstein 3D, DOOM y Quake fueron parteaguas que transformaron la industria porque tenían algo único. Más allá de su acción y su brutalidad, todos son producto de una combinación de ensayo y error, la experimentación y de una pasión desenfrenada por la creación de los mejores videojuegos posibles.

Poco a poco, esa conjunción de creatividad y espíritu rebelde del estudio quedó enterrada bajo las exigencias corporativas de un mercado inestable, que apuesta por tendencias cada vez más marcadas. Sin duda, id Software sigue haciendo grandes juegos, pero eso dejó de ser suficiente para mantenerse a flote, más cuando tu empresa matriz dejó de tener un rumbo bien definido.

Chris Hays, programador principal del estudio, lanzó una fuerte crítica contra Microsoft y XBOX luego de los despidos. Hays considera imposible crear juegos AAA de alta calidad tras los recortes, debido a que los cimientos construidos por Romero y Carmack quedaron prácticamente en ruinas. En el podcast Well Played, Hays también criticó el modelo de negocios de XBOX, para el cual las métricas de Game Pass son lo más importante y cometer un error puede significar el principio del fin para cualquier estudio.

“No entienden el arte, no entienden los juegos, no entienden el modelo de negocios. Cuando recortas la mitad de un estudio y no tomas en cuenta cómo se hacen las cosas, no entiendes que la cohesión entre nuestros equipos era parte de lo que hacía que todo funcionara, lo que nos hizo exitosos”.

Id Software DOOM
id Software camina sobre la cuerda floja y su capacidad para hacer más juegos de calidad está puesta en duda

Todd Boyce, artista de efectos especiales, también fue muy crítico con la gestión actual del estudio, y reveló que hubo crunch en el desarrollo de Revelations, el DLC de DOOM: The Dark Ages. Boyce arremetió contra XBOX y Microsoft por su “despreciable codicia corporativa”, donde nadie parece librarse de las peores prácticas de la industria actual. La preocupación de Boyce es genuina, pues está convencido de que la situación de id Software puede empeorar en futuras rondas de despidos.

Declaraciones recientes de John Carmack nos muestran el otro lado de la moneda: un estudio que no ha podido adaptarse a una industria que es muy diferente a la de los años 90 y la primera década de los 2000. El programador reconoció que sus pronósticos sobre Microsoft estaban equivocados, pero también alertó sobre lo importante que es para id Software dejar de ser un negocio marginal para XBOX.

Carmack señaló que los videojuegos están perdiendo la batalla por la atención de las personas y, por ello, hoy es insuficiente crear grandes títulos. También es necesario saber cómo venderlos a las audiencias modernas y sobresalir en un mercado saturado. Desde su perspectiva, id Software sigue haciendo bien las cosas, pero debe encontrar la forma de que sus shooters tengan un impacto comercial mayor y pensar más allá de la pasión de los jugadores por sus franquicias.

“Para que los juegos sigan desarrollándose a largo plazo, no basta con que sean queridos: deben ser exitosos. Los videojuegos compiten con cualquier otra forma de gastar el tiempo libre y el dinero de la gente, y esa competencia es brutal”, afirmó el creativo.

Reseña de DOOM: The Dark Ages - Revelations
Creativos que trabajaron en el proyecto más reciente de DOOM se vieron obligados a hacer crunch

Como parte de su reinicio, XBOX se enfocará en aquellas franquicias que considera verdaderamente rentables y con potencial para llamar la atención de los grandes públicos. Para decepción de los fans de id Software, en este momento ni DOOM ni Quake son una prioridad para la marca.

Es difícil negar que Carmack tiene algo de razón, pues incluso franquicias establecidas como DOOM han tenido dificultades para llamar la atención de una audiencia más amplia. Por otro lado, The Dark Ages resultó decepcionante para los fans más exigentes de la franquicia, quienes tienen su atención puesta en la infinidad de shooter que hay allá fuera. Sin embargo, no hay que perder de vista que el porvenir de id Software está directamente ligado al de XBOX y, mientras la división de juegos de Microsoft no consiga mejorar su posición, el estudio tendrá las manos atadas para intentar adaptarse y buscar nuevas oportunidades más allá de sus icónicas franquicias.

En 2020, soñamos con la posibilidad de que el estudio hiciera algo especial con las franquicias de XBOX, pues su experiencia prometía llevar a otro nivel sagas como Halo y Gears of War. El problema es que ese id Software dejó de existir y difícilmente podrá recuperar el talento que perdió.

El futuro oscuro de id Software

A lo largo de las décadas, id Software ha enfrentado crisis que pusieron en riesgo su enorme legado. Para 2013, la compañía y sus franquicias estaban consagradas, pero sus 4 cofundadores habían abandonado sus filas. En 2019, el estudio dejó de ser independiente y pasó a manos de Zenimax Media, por lo que tuvo que adaptarse a nuevas exigencias, pero sin abandonar su esencia.

Actualmente, id Software lucha contra la incertidumbre que rodea a todo el negocio de XBOX y que ha afectado a otros estudios. Los creadores de DOOM seguirán adelante, con la esperanza de no ser los próximos en la guillotina, pues Microsoft no se tienta el corazón en el momento de cerrar o vender más estudios, incluso aquellos con 35 años de historia en los videojuegos. En estos momentos, la independencia parece una alternativa más segura para el estudio, pero podría llegar hasta que id Software esté literalmente agonizando tras las estocadas de XBOX.

Sería injusto culpar al estudio por falta de iniciativa o propuestas para seguir vigente, pues durante años se ha dedicado a lo que mejor sabe hacer, sin dejar de arriesgarse con juegos como RAGE 2 y Quake Champions, que fueron decepcionantes en más de un sentido. La compañía ha intentado ir más allá de DOOM y Quake, aunque con poco éxito, a pesar de su renombre y años de experiencia. Recientemente, supimos que intentó salvar Perfect Dark, el shooter fallido de The Initiative. También propuso el desarrollo de Fury, un título de acción al estilo John Wick; sin embargo, para XBOX ninguno de los proyectos era relevante y puso en duda el futuro de la desarrolladora.

Quake Champions
id Software a tropezado con proyectos como Quake Champions

Desde esta perspectiva, id Software está en una encrucijada: sus nuevas ideas no reciben luz verde y sus títulos más recientes no cumplen con las expectativas de XBOX. Reportes revelaron que DOOM: The Dark Ages acumuló rápidamente 3 millones de jugadores, pero eso no se reflejó necesariamente en las ventas que Microsoft esperaba. El shooter fue víctima de la canibalización de Game Pass y logró despachar poco menos de 1 millón de copias.

El panorama luce sombrío, pues creativos como Chris Hays han advertido que id Software podría dejar de ser aquel estudio de vanguardia que definió una época y convertirse en una compañía que hace juegos mediocres. El reto actual de la desarrolladora es mantenerse fiel a su identidad y a franquicias como DOOM, mientras demuestra que todavía puede ser rentable en una industria radicalmente diferente a la de sus inicios.

El problema es que las exigencias de XBOX le dejan cada vez menos margen para experimentar o cometer errores, y eso es un golpe muy duro para un estudio que durante años desafió las reglas y demostró que había espacio para hacer las cosas de una manera diferente.

¿Crees que id Software superará esta crisis? ¿Cuál piensas que es su mejor alternativa para seguir vigente? Cuéntanos en los comentarios y visita esta página para conocer más noticias sobre el estudio.

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